Vuelta a la rutina

¿Si os digo que hasta tenía ganas de volver a trabajar pensaríais que estoy muy loca? Sé que no es lo habitual, pero teniendo en cuenta lo que me he encontrado en mi puesto de trabajo cada vez que me iva de vacaciones, temblaba de pensar lo que me esperaría después de dos semanas fuera. Para mi sorpresa, no fue para tanto. Y qué narices, me gusta mi trabajo. 

El viaje de vuelta fue largo, muy largo. Tanto como unas 13 horas en total (¡ni que nos hubiéramos ido a Nueva York!) entre el viaje en coche al aeropuerto de Tenerife, vuelo a Barcelona, espera de 3 horas allí, vuelo a Alicante y viaje en coche a casa. Tela. Y nos dejó alguna que otra sorpresa, como el pésimo servicio del Lizarrán del aeropuerto de Barcelona. Pedimos una botella de agua y un café. Nada raro ni complicado, agua sin gas y un café sólo. Que café ya no que ha limpiado la cafetera (¿a las 8 de la tarde? Vaya, sí que trabajan poco…) y el agua eran 4€ por una botellita pequeña con la que ni de coña bebíamos los 3. Entre la cara de amargura de la camarera y el precio, nos fuimos y punto. Por el precio del agua nos daban menú completo al lado. No era gran cosa, pero la bebida era grande y la comida caliente. También el descubrir a las 12 de la noche que la batería del coche está estropeada y había que darle un empujoncito para poder volver a casa. Pero llegar, llegamos.

Bueno, apenas hemos aterrizado en casa y ya mirando el siguiente viaje. Ala, a ahorrar para movernos el año que viene. Este año ya va a ser muy complicado tener unos días libres hasta después de Navidades. Que parece que no, pero ya las tenemos ahí cerquita. ¡Viva la temporada alta!

De compras

No sé si lo sabéis (yo me enteré hace una semana escasa) pero aquí en Canarias no pagan el mismo IVA que en la península. En lugar de pagar un 21% pagan un 7%, y se nota. Mirad por ejemplo el cartel de una gasolinera de aquí.

  

 

Vamos, lo mismito que pagamos allí. Y si es con el tabaco… Aquí se puede comprar un paquete de tabaco por 1,5€. 2,90€ si eres un poco más pijo y te gusta alguna marca concreta tipo Camel. Casi la mitad que en la península, señores, casi la mitad. Pero no vengo a hablaros en plan tostón sobre “el IVA y otros impuestos”. Si no de un fenómeno que hasta hoy nunca había visto.

Hemos ido a un centro comercial pequeñito de un pueblo cercano (donde dormimos es más bien una ciudad dormitorio) y nada más poner un pie allí nos ha acosado una chica de una perfumería. Lo sé, esto no es tan raro. Ya que estábamos allí decidimos mirar precios por si compensaba llevarnos un par de frascos, y preguntamos por la 212 de Carolina Herrera. El bote de 200 ml tenía una pegatina de 115€ (¡toma ya!) que habían tachado y debajo había otra con un precio más rebajado que lo dejaba en 79€. Gran rebaja, sí señor. Pero ante nuestra duda de si realmente sería una ganga, la dependienta ha atacado con su calculadora y nos ha dicho que lo podía dejar en 69€. Tela, rebaja sobre rebaja. Peeeeeero habían más tiendas, así que hemos ido a otra. En la segunda ni siquiera tenían la de 200 ml, así que la hemos descartado en seguida. Y en la tercera ha venido una chica muy amable a atendernos. El precio del mismo perfume eran 85€, más caro de lo que nos lo dejaban en la primera tienda. Y al segundo la chica ha sacado la calculadora que según sus palabras “llevaba casualmente” para ofrecernos un descuento hasta 79€. Por desgracia para ella seguía siendo mucho y ya nos íbamos, así que ha salido corriendo a preguntarle a la encargada en cuanto nos lo podía dejar. 64€ hemos pagado al final por ese frasco de 200 ml. El año pasado pagué más por el de 100 ml en Denia.

Claro, viendo esto me vienen varias preguntas a la cabeza. ¿Os imagináis el margen de beneficio que deja ese producto si rebajándolo a casi la mitad de su precio le siguen sacando rentabilidad? ¿Hay gente a la que no le ofrecen el descuento y paga los 115€ íntegros? Es el primer producto quitando el tabaco y la gasolina (que vivan los impuestos) en que noto realmente el precio. Si es cierto que por ejemplo desayunar en un bar es mucho más barato (0,80€ un café bombón), pero muchos comercios que no están solo en las islas tienen los mismos precios que si tuvieran el 21% de IVA.

En fin, mañana ya de vuelta a casa, que aunque parezca mentira hay ganas. Y el jet lag… bueno, ya se irá pasando. Menudo descontrol con los horarios…

Dos días sin pausa

Estoy DE-RRO-TA-DA. Vaya dos días. Ayer ni móvil ni gaitas, fue tocar la cama, dejar el móvil en la mesita para acomodarme, y roque. Caí redonda. Y es que ayer fuimos con Miniroxu al Siam Park. Seguro que a la gran mayoría ni os suena (yo hasta que no pisé estas tierras, ni sabía que existía). Es un parque acuático que hay al sur de Tenerife, enorme y muy bien cuidado. He estado en otros parques acuáticos, y os puedo decir sin lugar a dudas que es el mejor en el que he estado con diferencia. Las atracciones están genial, no son el típico tobogán de agua por el que te tiras y listo. Aquí la mayoría va con algún tipo de flotador o barca, y de verdad que hay momentos en los que pensé que saldría disparada de mi sitio. Si tenéis curiosidad, en youtube hay varios vídeos de gente que se ha subido con una Gopro a las atracciones. Aquí os dejo el link a un vídeo de Siam Park que tiene bastante variedad y enseña de todo un poco. Si pasáis por Tenerife, merece la pena.

Y bueno, hoy hemos tenido inmersión doble. Las piernas todavía me hacen ochos después de la segunda salida. Pero la que realmente ha merecido la pena es la de esta mañana. ¡Hemos nadado con “chuchos”! No tengo yo muy claro si son mantas, mantelinas o rayas. Toda una experiencia. Unos bichos enormes que nadaban entre nosotros dejándose tocar por todos sin problemas e incluso llevando a algunos de paseo. Pero como una imagen vale más que mil palabras, aquí os dejos los links a dos vídeos de hoy. El primero es de Roxu nadando con uno de los chuchos grandes, y el segundo es mi punto de vista cuando un instructor me acerca un chucho y me agarro para que me lleve.

Y voy a dejar ya esto por hoy, me temo que en cualquier momento voy a pegar un cabezazo contra el teclado del portátil, ya que si hoy me ponía con el móvil se me iva a caer el culo para subir los vídeos a Youtube y fijo que me habría dormido a mitad, y al final ni entrada ni gaitas.

¡Por fin unas vacaciones de verdad!

Rendida

Primero que nada, estoy viva. Lo que sale en las noticias de que en las islas está cayendo la del pulpo, en la que estamos no ha caído tanto. Es cierto que el tráfico es horrible en cuanto caen 4 gotas, pero en esta llueve solamente. Lo peor lo dan para mañana aquí, pero bueno, más nos vamos a mojar buceando. Y ahora a lo que iva ayer. 

Estoy absolutamente rendida. Ayer buceamos, y acabamos cansadísimos. Tanto que ayer en cuanto caímos en la cama nos dormimos. Pero es que hoy hemos tenido inmersión doble. Y no doy más de mí. Pero quería compartir un par de fotos antes de dejarlo hoy, y aquí van.

   
 
Estuvimos buceando con tortugas salvajes. Pero aunque tenían cara de pocos amigos, jugaban con nosotros. Se nos acercaban, nos pasaban por debajo o por encima rozándonos, nos buscaban las manos en busca de comida… Y se dejaban tocar sin problemas. Ha sido toda una experiencia.

Y hoy ha sido una inmersión totalmente diferente. La pena es que hoy llovía y no había mucha luz bajo el agua, lo que ha hecho que la mayoría de las fotos no salgan muy bien. Pero os dejo con una dotó hecha en el instante en que he sacado la cabeza del agua en la playa. La foto no tiene filtros ni efectos de ningún tipo, la he bajado de la cámara directamente aquí al móvil y os la subo tal cual.

  
Bueno, voy a ir dejando esto por hoy. Ahora una peli y a dormir, que mañana nos espera otra inmersión de buena mañana. Dan malo, pero espero que haga sol y tengamos más luz.

En pleno vuelo

Bueno, aquí estoy en pleno vuelo. No os asustéis, no pongo en peligro la vida de nadie. Esta entrada se publicará tan pronto como quite el modo avión del móvil. No sé si lo sabéis, pero me pone bastante nerviosa volar. El despegue ha sido bastante tenso, pasa que tirarme así todo el vuelo iva a ser muy cansado. Ahora mismo son las… espera, 16:35 hora peninsular. Quedan más o menos 50 minutos de vuelo, y aproximadamente 30 de relax para mí. En cuanto empiecen las maniobras y de más para aterrizar, vuelta a la tensión. Si a eso le añadimos a Roxu diciendo que si hay un problema, que si algo no va bien… Pues no ayuda. La madre que lo parió, bastante acojonada voy yo solita, no necesito ayuda. 

Y como seguro que habrá alguien por ahí que nunca haya subido en avion (mi madre entre ellas) aquí va una foto a 11.000 metros de altura y más o menos a 750 k/h. Vamos, que si caemos ahora mismo, no encuentran ni el DNI. Mejor me callo que estamos entrando en turbulencias y el ala derecha se mueve sospechosamente hacia arriba y hacia abajo.  

   
    
Ya iré subiendo mas fotos del viaje. De momento os dejo hasta la noche. ¡Ya casi hemos llegado!

¡Vacaciones!

¡Si! ¡Oeoeoe! ¡Ya estamos de vacaciones! Oficialmente no tenemos que ir a trabajar hasta el día 2 de Noviembre. Madre mía, todavía no me lo creo. ¡Que queda nada para irnos de viaje! Pero hay un problema, estamos enfermos. Todavía no habíamos salido de trabajar esta tarde y ya teníamos claro que el lunes vamos a ir a hacer un par de cosas. Roxu… bueno, él lo trae de serie. No puede evitarlo. Pero yo si voy (que lo dudo si un buen motivo) es a marear la perdiz un rato. Y el martes… ¡Rumbo a Tenerife! Con los maletones nuevos y todo el equipo. Nunca he hecho un viaje de este tipo para ir de vacaciones. A ver cómo va el estreno. 

En fin, por delante quedan dos semanas de relax y disfrute. Ya os iré contando el viaje. ¡Vamos que nos vamos!

A mitad de puente

¿Sabéis esos días festivos en que quieres hacer todo lo que no puedes hacer de normal y en lugar de descansar acabas rendida? Pues ayer no fue un día de esos. Fue más bien de los de no quitarse el pijama más que para ducharse. Menudo día de pereza continua. Me levanté a cocinar y porque me dio hambre (el niño que me mordisqueaba los tobillos puede que también influyera), que si no, ni por esas. De verdad, día perro donde los haya. 

Hoy en cambio nos ha cundido algo más. Hemos ido a comprar las maletas para el viaje (la que tenemos está para el arrastre) y a recoger los trajes de buceo para ir repartiendo en peso en las maletas. Sí, todavía queda algo más de una semana, pero prefiero ir haciendo cosillas ahora y no dejarlo todo para el último día. ¡Que ya no nos queda nada! ¡Que en breve estaremos en Tenerife disfrutando del sol y la playa! Que parece mentira que viva en la costa. 

Bueno, a por el segundo viaje de vacaciones que hago en mi vida. Solo espero que sea menos accidentado que el anterior. Con eso ya me conformo…