Los charcos de Quesa

Hoy hemos vuelto a los charcos de Quesa después de un año. La verdad es que para ser un sitio tan bonito y cerca de una gran ciudad está muy poco transitado. Al menos por estas fechas. No es que estuviéramos solos, pero no te sientes como en Benidorm en pleno Agosto. Tienes tu espacio y no está nada masificado.

Es un lugar bonito, y aunque este año había menos agua y estaba un poco más verde, sigue teniendo su encanto. Mirad.

Merece la pena el viaje para pasar el día aquí. Eso si, estamos destrozados. En estos momentos lo único que me mantiene despierta es la enana que vino el camino de vuelta durmiendo y la lavadora que tengo que tender en cuanto acabe. Si no, ya estaría yo roncando hace un rato.

Nos han hablado de un sitio parecido en otro pueblo a unas dos horas de casa. Si otro día vamos os cuento cómo ha sido la experiencia.

Bueno, me voy a ver si tiendo la ropa antes de volver a pegarme un viaje con el móvil en la cara. Quiero dormir…

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Ya llega

Ya casi tenemos el verano aquí, ya empieza a notarse la cantidad de gente de fuera que viene de vacaciones aunque este año esté siendo un poco raro en cuanto al tiempo. Lo mismo hace sol como para ir en pantalón corto que hay que tirar de abrigo otra vez. Así estamos en casa, que todavía no nos hemos podido quitar la carraspera del viaje a Oviedo. Hasta el perro volvió con carraspera.

Pero yo a lo que venía realmente era a contaros la excursión que hicimos hace un par de semanas. Le regalé a Roxu un “encuentro con tiburones” en el Oceanográfico de Valencia. Se lo pasó en grande buceando en uno de los acuarios. Y la enana alucinaba con tanto bicho moviéndose por todos lados. Fuimos los 4 y lo pasamos genial visitando todo el parque. Como teníamos la entrada especial pudimos ver parte de las instalaciones que normalmente no abren al público, sobre todo Roxu que fue el único que buceó.

Mirad a Roxu con los tiburones.

Os aseguro que lo que lleva la mujer en la mano es un simple palo de plástico y de no mas de un metro. Los tiburones (y el resto de bichos en general) se les acercaban y pasaban rozando, incluso alguno chocaba contra ellos por simple curiosidad.

Cuando ya salió del agua nos fuimos a ver el resto del parque, que es grandote. Una de las partes que más disfrutó la enana fue el aviario. Es un recinto cerrado donde los pájaros están sueltos, no hay separación entre las personas y los animales, y a la peque le fascinan los pájaros. Imaginaros la cara con tanto pájaro diferente y tan cerca que casi podía tocarlos.

En fin, si tenéis peques que le gusten los animales, ahí van a disfrutar de lo lindo. Fue un día absolutamente agotador para todos, pero lo pasamos muy bien. ¡A ver donde vamos en la siguiente escapada!

Los cambios de primavera

Estamos de cambios en casa. Está siendo una locura esta semana, y lo que nos queda. Pero eso es bueno, salir de la rutina y la zona de confort siempre viene bien, y más si es beneficioso. Que no para el bolsillo, ese está sangrando en estos momentos de reajuste. Pero la salud debe mejorar. Nos hemos apuntado al gimnasio, y encima estamos yendo. Si, solo llevamos dos días, y nos duele tumbarnos en la cama. Pero yo al menos lo estoy pasando bien. Es la primera vez que me apunto y si la cosa va bien será para largo.

Y esto no solo nos influye a nosotros dos, la peque también tiene cambio de rutina. Después de la siesta se va a la guarde el rato que nos pasamos en el gimnasio. Como es normal, ayer el primer día lloró bastante, pero hoy ya se lo ha tomado algo mejor. Iremos viendo como va la semana que viene. Antes le decía “vamos a jugar con los nenes” y sonreía diciendo que si, ahora se lo digo y dice un “no” muy claro. Vamos, la señorita tiene muy claro que de momento no le apaña y que vaya yo si eso.

Bueno, son días de cambios, y algunos todavía están por venir. Me empiezan a faltar horas al cabo del día…

¿A donde vamos?

No, no es una reflexión profunda mañanera inducida por haber dormido hasta las 9 casi de tirón y que la doña de la casa me siga roncando aquí al lado (a ver si al menos me deja acabar esto antes de entrar en modo gremlin). Me refiero más bien al lugar donde hemos decidido pasar las vacaciones en las que estamos metidos de pleno. Nos hemos venido a la tierra de Roxu, a Asturias! Si, en plena ola de frío y nieve nos hemos venido aquí los 5. Se ha venido hasta el perro de vacaciones. Hemos cambiado el sol, la playa y unos agradables 12 grados por la lluvia, el granizo (ya perdí la cuenta de las veces que me ha granizado encima estos 2 días que llevamos aquí) y los 3 grados de media que tenemos. Llamadme masoca, pero me encanta. Lluvia, lluvia y mas lluvia, que en casa no llueve más que un par de días al año. El que no está tan contento es el perro. El pobre va intentando meterse bajo todos los paraguas y balcones que puede, y aún y así se moja y llega empapado. Yo me di por vencida con el chaleco de lana, más que abrigar hace de esponja.

Una de las visitas obligadas que tendremos estos días es a un prado a ver vacas. Miniyo va a alucinar cuando vea una vaca de verdad que se mueve y respira. Acostumbrada a la del Alehop que hay cerca de casa, con esta tiene que ser un espectáculo. Y como encima le haga algún ruido estando cerca se mea, fijo. Ya os contaré como van las presentaciones.

Ahora me voy a intentar despertarla, que como la deje se le va a juntar la comida con la merienda. La madre que la parió. Días en que a las 5 de la mañana quiere jaleo y hoy son las 10:30 y sigue roncando. Si es que no hay nada como tener que levantarse un poco temprano por algo para que ella siga durmiendo hasta las tantas… Deseadme suerte, a ver si no me muerde.

¡Feliz año nuevo!

Pues eso, como soy un desastre que tiene esto muy abandonado últimamente, la dejo programada y así os felicito cuando toca, no cuando me acuerde. Porque si depende de que mañana tenga un momento libre para escribir, lo mismo os felicito el año nuevo pero ya de 2019.

Espero que este año que ha terminado haya sido bueno para tod@s los que me leéis. Yo no tengo queja, en lo personal y laboral ha sido un año bastante bueno. ¿Mejorable? Pues igual sí, pero la verdad es que ha sido muy bueno en general.

Para este año no sé que propósito ponerme como meta. Lo de perder peso llevo en ello 2 meses, no fumo y de momento eso de hacer más ejercicio… dejémoslo para más adelante. De momento me conformo con bailar cuando se presenta la oportunidad, así que este año va a tocar improvisar.

Pues nada, os deseo a tod@s un feliz 2018 y que podáis cumplir al menos con 1 de los propósitos que os hayáis hecho. Que encontréis trabajo, amor, salud, las llaves o lo que os falte en vuestra vida y que termine mejor de lo que ha empezado. ¡Feliz 2018!

Resumiendo un poco

¿En serio no paso por aquí desde enero? No he contado nada de fallas, del cambio de hora… ¡nada! Mira que hay noches en las que lo he intentado, pero no ha habido manera. Es más, hace pocos días tenía una entrada casi terminada (me quedé dormida escribiendo) y no la veo por ningún lado. Paso a contar un poco.
Después de 33 años, nevó de nuevo en Denia. Fue una imagen muy curiosa el ver las palmeras nevadas. No se ve todos los días. Estuvo nevando unas horas y quedó una capa blanca sobre coches, calle y todo lo que estuviera al aire. Hacía mucho que no veía nieve tan de cerca. Hubiera dado lo que fuera por no trabajar ese día y poder irme a disfrutarla con la peque. Pero bueno, por lo menos tengo un bonito recuerdo. Luego os lo enseño.
También pasaron las primeras fallas de la peque. No se puede decir que las disfrutara mucho, pero le fascinó ver quemar la del ayuntamiento y los cohetes que tiraros. Embobada se quedó mirando. Yo pensaba que se echaría a llorar en cuanto empezaran los petardos, pero no. El año que viene ya la veo tirando “bombitas” en la puerta de casa de mis padres. 
Le salieron ya 4 dientes. Tiene ahora mismo los dos de abajo fuera, y los de arriba están en ello. Tiene una cara de mala cuando se ríe… y ya empieza con las maldades. Ahora le ha dado por pegarme tirones de pelo. Estando en. Razia de mi madre, si paso por delante de ella se inclina y tira del pelo sea como sea. Y no solo eso, mientras más chillo más se ríe. Va a ser una pieza de cuidado en un tiempo.
En fin, ya son 8 meses y medio y no para un momento mientras está despierta. Parece mentira el tiempo que ha pasado ya. Parece que fue ayer cuando iba por la vida con un bebé de 4 kilos encima que solo quería teta y dormir, y ahora ya me muerde, tira del pelo, patea (me clava los pies en los costados cuando quiere que me mueva, como a los caballos)  y pega pellizcos. Aún y así, es muy buena, sobre todo a la hora de dormir. Pero eso ya os lo cuento otro día que la peque anda exigente y a mí se me cierran los ojos. Ahí os dejo una foto de la nevada:


Y mañana, pediatra. Hay que ver lo cara que es la Bexero…

Feliz año nuevo a todos

Aunque vengo algo tarde, ¡feliz año nuevo a todos! Espero que hayáis pasado unas fiestas estupendas y que os hayan regalado todo lo que pidierais. Yo no me quejo, he empezado el año igual que lo acabé, agotada en general pero contenta. 

Y no, la peque viene siendo de lo que menos me agota. Imaginaros… Ni con los dientes (que ya tiene dos fuera) se ha quejado. Si es que no puedo quejarme en absoluto. Y encima lleva dos moches que duerme hasta las 5:30 del tirón. La primera noche hasta me lo noté en el cuerpo. Está hecha un bichito que nada más quiere brazos y jaleo. Qué queréis que os diga, yo cuando esta gente que opina sea de lo que sea me dice que la estoy malacostumbrando, pienso que con 6 año ya no andará en brazos, ¿verdad? Pues la disfrutaré lo poco que me deja el trabajo como me apetezca. Y siendo realista, eso de que se ponga a cotillear lo que cocino mientras la tengo en brazos me encanta.

Roxu es el que tiene novedades, que ahora mismo estoy en la sala de espera a ver si me dejan entrar a verle después de la operación que le acaban de hacer. No os preocupéis, no es nada grave. Unos problemillas de respiración que con suerte se habrán solucionado. Que esa es otra, hoy me ha tocado ir a trabajar porque del hospital llamaron hace dos dias. Casi sin tiempo a organizarnos. Al menos podían dar unos días para empaquetar niños y avisar en el trabajo. Pero bueno, al menos no ha tenido que esperar un año para operarse. 

Por el trabajo, todo sigue tal y como acabé el año, con un estrés de narices y echando más horas que un reloj entre lo que trabajo en el taller y en casa. 

En fin, me estoy quedando dormida con el calorcito que hace aquí y no quiero que se me caiga el móvil al suelo. Ya iré contando que tengo alguna cosita pendiente de contar. Ufff… que sueño me está entrando…