Más cerca de lo esperado

Esta tarde hemos ido a casa de una pareja italiana de un pueblecito de aquí al lado. Una casa… Un jardín… Un salón… ¡¡UN TODO!! Qué envidia. Cuando he visto ese pedazo de sofá de chorrocientas plazas frente a la tele… me moría de envidia (pero de la sana). De cuero blanco (o polipiel, o lo que sea, brillaba) que incitaba a tirarse en plancha para dormir una buena siesta (y eso que me gustan más los de tela de toda la vida). Nos hemos sentado allí mientras nos servían un café, y qué maravilla. Cómodo como él solo.

De repente la chica se me queda mirando y me dice entusiasmada que ella es esteticista. En ese momento no le he dado importancia, pero cuando al llegar me he ido a la ducha y me he dado cuenta de que realmente tenía las cejas un tanto “dispersas”. Y claro, no podía volver a presentarme así mañana delante de ella cuando vayamos a recoger nuestro nuevo coche. ¡¡Sí!! ¡Tenemos coche nuevo! ¡Oeoe oeoe! Estoy que todavía no me lo creo.

Anoche pusieron el anuncio en internet, y hoy hemos ido a verlo. En buenas condiciones, propietario mecánico y ha sido usado para llevar a los niños al colegio, así que lo han cuidado. Lo cambian porque les viene otro peque en camino y un Ford Ka no es para llevar a 3 peques dando guerra. Y no es como los Ka a los que estoy acostumbrada, es de los que tienen los paragolpes de chapa y no plástico negro. Es azul oscuro. Me encanta, y lo mejor de todo ¡llego a los pedales! Porque aunque os parezca mentira, hay coches que no puedo conducir porque no llego.

Claro, después de todos los viajes que hicimos a mirar coches que se suponía que eran “aptos”, parte del presupuesto voló en gasolina. Pero este nos ha salido a un precio muy decente y estamos muy contentos con él. Hoy le hemos hecho el seguro (que merece un post para él sólo, porque me ha dejado con la boca abierta) y mañana sólo nos queda pedir las matrículas nuevas y ale, ¡a rodar!

Os explico lo de las matrículas un poco. Aquí cada dueño del coche “compra” unas matrículas nuevas para el coche. Todas las multas que pudiera tener ese coche, se quedan con el anterior dueño, y las multas nuevas no le llegan al anterior dueño en ningún caso. Consta de unas letras que hacen referencia a la ciudad a la que pertenece y unos números que pagando unos 10€ más puedes elegir. Y si te mudas de ciudad (o pueblo que “pertenece” a esa ciudad) tienes que comprar unas nuevas con las letras actuales. Aquí no existe la trasferencia del coche y el gasto que implica, sólo la compra de las nuevas matrículas que paga el nuevo dueño. Os iré contando más a medida que lo descubra.

Contenta y pegando botes porque por fin podremos salir a la ciudad con nuestro coche con pegatina verde y sin miedo de que nos deje tirados. ¡Y con ruedas de invierno ya puestas! Que desde hoy son ya obligatorias hasta primavera. Tanto buscar y buscar y resulta que el coche estaba más cerca de lo que pensábamos. Ya podría haber aparecido hace un par de semanas…

A la tercera NO va la vencida

El tercer coche que teníamos la oportunidad de ver ha llegado hoy. Y todo parecía que marchaba sobre ruedas, pero al final se ha torcido. Tanto que si no fuera porque tengo educación (cosa que parece que otros la han perdido) le habría soltado dos guantazos al tipo y me habría quedado más ancha que larga.

115 km nos hemos recorrido hoy para verlo. Hemos aprovechado que hacía sol, y como nuestro actual coche parece que sólo le sienta bien el clima cálido, pues no había que malgastar el día. Llegamos al pueblo (por supuesto perdido en medio del campo más o menos donde Cristo perdió el mechero) y después de un rato de indicaciones un tanto confusas, conseguimos dar con el vendedor.

El coche era todo lo que prometía en el anuncio. En buen estado quitando un par de abolladuras en el capó, muy bien cuidado por dentro, el motor sonaba perfecto, los kilómetros que decía… No podíamos pedir nada mejor por ese precio. Aunque no estaba en nuestro límite de presupuesto, intentamos bajarlo 100€, pero el hombre se negó. Bueno, no pasa nada. Lo miramos un par de veces más y le decimos que sí, que nos lo quedamos. Apretón de manos y en ese momento se empiezan a torcer las cosas.

El hombre1 dice que va a llamar al marido de su hija que es el actual propietario del coche para que firme el contrato de compraventa. Ok, no pasa nada. Llega el hombre2 y hombre1 le dice que el coche está bien (¿¿??). Algo raro empieza a verse en el ambiente. Hombre2 se acerca y le pregunta que por cuanto lo ha vendido, y le dice que por el precio que ponía en la web. El hombre2 dice que es muy poco, que como mínimo 300€ más. Mi novio le dice que ese no es el precio de la web, y que ya han cerrado el trato. El hombre1 no dice ni pio, y el hombre2 dice que ha estado de vacaciones y le dejó como encargo al hombre1 que lo vendiera, pero que él no sabía nada (¿¿¿???). Claro, ahí ya se nos sale del presupuesto, así que media vuelta y a casa en vistas de que no se iban a bajar del burro.

Nos hemos vuelto con las manos vacías y una sensación terrible de que nos querían estafar de algún modo. Claro, sin matrículas, tendríamos que haberlas comprado mañana para ir a por el coche habiéndole dejado una señal al dueño. ¿Y sí desaparecía con el coche y la señal? Quizá haya sido mejor que no saliera la venta, porque algo olía raro. Cuando ya veníamos de vuelta, nos hemos dado cuenta de algunos detalles que en el momento, con aquello de la alegría de ver el coche, no nos dimos cuenta. Quizá nos vieron cara de simples y nos querían tomar el pelo.

Pues saliendo de mi habitual tono positivo, este viaje no nos ha a portado nada excepto un mal sabor de boca habiendo tenido que dejar escapar por tan poco un coche que era perfecto para nosotros. Ha faltado muy poquito, y es lo que más nos repatea. Nada, a resignarse a seguir buscando.

Un poquito más optimistas

Primero que nada, quiero daros a todos los que me leéis, y sobre todo a los que me comentáis las gracias. Me ha emocionado mucho que gente que sólo me conoce por el blog, se tome la molestia de intentar ayudarme o hacerme un poco más feliz. Es un detalle que me ha llegado, y de verdad que lo agradezco.

Nunca imaginé que la vida 2.0 pudiera darme tantas alegrías y me haría sentirme tan arropada por la gente. Gracias a vosotros, la soledad a la que me veo obligada de momento se hace mucho más llevadera. Gracias a todos los que os pasáis por aquí a diario, y a los que lo hacéis de vez en cuando también. Habéis hecho que el pensamiento de tirar la toalla no se me pase por la cabeza. Necesitaba deciros lo importantes que sois en mi vida. Mil gracias a todos.

Y ahora vuelvo al tema que nos ocupa nos últimos días. Seguimos buscando coche, pero mi novio ha empezado a poner en práctica los “conocimientos adquiridos” en el viaje de ayer. Y he de decir que con buenos resultados. Ha llamado a varios propietarios de coches que nos quedaban un poco lejos del presupuesto, pero ha conseguido que el lugar de rebajar el precio en 100€, ¡hoy ha conseguido rebajar hasta 600€! Todo un logro, y hace que podamos mirar nuevos coches.

Ahora miramos coches de un modo un poco más positivo, ya que esos que antes eran asequibles vuelven a serlo. Ahora sólo falta encontrar el adecuado, porque han volado muchos en cuestión de pocas horas. Llevamos vigilando las principales páginas de internet de compra-venta y vemos los que van quedando que nadie quiere. Esos suelen tener un fallo grave. Y como hay tiempo y recursos para conseguir un buen precio, esperamos que en breve se alineen los planetas y aparezca el coche que necesitamos.

Seguimos preguntando a la gente, por si se han olvidado. Pero lo poco que sale o es caro o no nos conviene. Hoy nos ha dicho de un Mercedes (sí, un Mercedes con todas las letras) pero era automático y sin pegatina verde por ser diésel. Los que conducís normalmente y lo hacéis a diario (o casi) sabréis que un coche automático es muy diferente y acostumbrarse cuesta bastante. De hecho, yo no me veo capaz de llevarlo por aquí. Son muchos factores a tener en cuenta a la hora de conducir por un sitio nuevo, y si a eso le añades un sistema nuevo de conducción, apaga y vámonos. Necesitamos que sea manual. Y sin pegatina verde, nada de papeleos a la ciudad. Así que por buen precio que tuviera, no podemos comprarlo.

En fin, seguimos como estábamos. Sin coche y en busca y captura de uno que se adapte lo máximo posible a nuestras necesidades. Y espero que sea pronto, que hasta las cosas más sencillas se nos complican. Menos mal que mi novio está de vacaciones…

Primer intento fallido

Hoy mi novio se ha ido a ver un coche a unos 140 km de casa. Ha enganchado a un español que trabajaba con él en el almacén y allá se han ido los dos a ver qué tal. El anuncio prometía. Un coche decente, funcionando y a buen precio. Un poco lejos, pero si el coche estaba bien, compensaba. Os voy a contar lo que él me ha dicho (era una “escapada” de chicos).

El coche por fuera bien, algún golpecito y arañazo sin importancia. O eso pensaba él, porque al investigar un poco, ese coche ha pasado por varios accidentes. Las ruedas requetegastadas de derrapar por todos lados. Los discos de freno (sí, los discos, no las pastillas) rajados por el uso que le han dado. Al ponerlo a 4.000 revoluciones un momento en el sitio, el coche huele a aceite y gasolina. Abre la tapa del aceite y sale humo. Óxido por los bajos bastante escondido. Un pegote de masilla detrás del motor. Y cuando lo coge para dar una vuelta y probarlo, el coche se va solo hacia la derecha. Vamos, que de “en buen estado” como ponía en el anuncio, nanai.

Le dice al vendedor que ese coche no vale el precio que pide, y le ofrece menos de la mitad de lo que pedía por él más que nada para quitárselo de encima al vendedor. Y lejos de intentar regatearle, le dice que vale, que se lo lleve. A mí si me pasa eso, me mosquearía. Porque si no intentas conseguir lo que ponía, significa que ese coche te lo quieres quitar de encima como sea. Que el precio está más de adorno que otra cosa, y ese coche está para invertirle mucho tiempo y dinero para ponerlo a punto.

Al final el viaje no ha sido productivo y ha vuelto con las manos vacías. Así que nada, seguimos buscando esa oportunidad de comprar un coche que no se desmonte en el camino de vuelta a casa. Por lo menos ha conocido a un amigo del español que le ha enseñado a regatear mejor en los precios de los coches. Quizá de este modo podamos rebajar alguno de los que quedaban fuera de nuestro presupuesto para poder pagarlo. Nos abre un poquito las puertas a coches que antes no podíamos mirar.

En fin, para mí ha sido un día de lo más aburrido, pero a mi novio le ha cundido por poco que sea y si al menos sirve para poder conseguir un precio mejor, pues me doy por contenta. Como siga por este camino la semana, van a ser unas vacaciones bastante aburridas. Menudo momento ha elegido el coche para dejarnos tirados…

Buscando por todos lados

Hace unos días os dije que estábamos buscando un coche “nuevo” y que intentaríamos encontrarlo esta semana. Pues bien, parece ser que no somos los únicos y a día de hoy es una tarea bastante complicada. Horas navegando por internet, buscando en mil páginas, periódicos… en todo rincón que se nos ocurre. Pero no hay nada que podamos pagar y no se caiga a trozos.
Nos corre el tiempo, nuestro coche cada vez está peor y ya nos da miedo salir con él a más de 5 minutos de casa por si nos deja tirados. Hoy, sin ir más lejos, no hemos podido ir a ver un coche porque al nuestro no le ha dado la real gana de arrancar. Muy probablemente sea la batería, o más bien alguna derivación que hace que se descargue en cuestión de horas. Pero como hoy no había nadie por aquí cerca para pedir socorro, se ha suspendido el viaje. Creo que ha sido el más corto hasta el momento. 5 minutos subidos los 4 al coche y nos hemos movido 20 cm del sitio.

Busca que te busca por todos lados, pero parece que de repente han volado todos los que hace unas semanas nos parecían decentes y a buen precio. Según nos han dicho, tiene una explicación. Se acerca el invierno, en cuestión de un mes todo el mundo tiene que llevar ruedas de invierno. Y claro, llegará la nieve y el hielo. ¿Y qué ocurre? Que si juntas hielo y sal en la carrocería del coche, tienes una bonita mancha de óxido al final del invierno. Por lo tanto, mucha gente se busca un coche “de invierno” para no estropear ese tan cuidado y bonito que lucen en verano. Y como con todos los productos en los que sube la demanda, también el precio.

Hasta ahora sólo han aparecido coches asequibles que requieren reparaciones, pasar por la ITV alemana (unos 100€), sin pegatina verde… en los que habría que invertir mucho más de lo que cuesta, y no estamos en condiciones de pagar tanto. Y no penséis que tenemos el listón muy alto. Buscamos un coche con 4 ruedas, un volante, pegatina verde, que no se nos desmonte a medio camino y a ser posible con más de 6 meses de ITV.

Este verano habían muchísimos coches con estas características y a buen precio por todos lados, pero en cuestión de un par de semanas han desaparecido todos, y lo que antes rondaba los 400€, ahora está por 1.200€. Y es curioso, pero es como si hubiera un agujero negro donde vivimos, porque a partir de 200 km aparecen algunos, pero a menos de eso, ni uno. Y claro, movernos con nuestro coche a buscar es una locura, que igual nos volvemos sin ninguno y encima nos cuesta el dinero.

No suelo hacer esto, pero si alguno de los que me leéis tenéis conocidos por en sur de Alemania y saben algo de algún coche que se ajuste a lo que buscamos, sería de gran ayuda un contacto. Porque me temo que se nos van a complicar mucho las cosas si nos quedamos sin nuestro coche y no tenemos medio de transporte. Estamos ya un poco desesperados y nos solucionaría muchos problemas. Espero que tengamos un golpe de suerte y alguno encontremos…