De optimista a cabreada en directo

Hoy no me voy a recrear en poner a caldo al pizzero. Parece que mientras más se acerca el momento de irnos, más difícil nos lo pone. Tanto vacilar de coche nuevo y luego llora por tener que pagarle a mi novio 20 míseros euros. Que no es que se los regale, es dinero que se ha trabajado. Ahora dice que a partir de enero le pagará a final de mes, no todas las semanas (que para colmo hace a plazos, para cobrar un fin de semana completo hay que ir entre 2 y 4 veces). Me gustaría ver la cara que pone el día que se de cuenta que nos hemos ido y se ha quedado solo. Vamos a dejar el tema que me entra la vena psicópata.

Hoy es día 1 de Diciembre, al menos hasta dentro de un rato. Este es el mes que nos vamos. ¡Yuju! ¡Viva! Ya no nos queda nada para coger el coche y largarnos de aquí. ¿Se nota mucho que cada día estoy más harta? Estoy cansada de todo esto y cuento los días mentalmente para tener la meta a la vista de lo que nos espera. Ya lo tenemos casi todo bien atado y a falta de dos tonterías.

Y es que esto de no poder hacer absolutamente nada fuera de la caseta cansa a cualquiera. El frío lo llevo bien. Hemos tenido dos días de “calorcito” y sol a unos 2 grados y da gusto poder estar en el jardín unos minutos dando el sol en la cara sin que se congelen otras partes del cuerpo. Eso por no hablar de los perretes, que con más frío a los 2 minutos ya están pegando tirones para volver a casa.

Estoy perdiendo la noción del tiempo. Eso de que a las 4 de la tarde ya tenga que encender la luz del salón me tiene despistada. La tarde/noche se me hace eterna, los días se pasan muy lentos. Sin embargo parece que hace ya mil años desde que os dije que volvíamos. Eso por no mencionar que la mitad del tiempo no sé en qué día vivo. Perdida no, lo siguiente.

¡¡Noticias de última hora!! Acabo de recibir una llamada de mi novio. Dice que el pizzero está pidiéndole que invierta en un local 2.000€ a cambio de que nos de 1.000€. A la mierda mi estado zen de hace un momento. No sé si el pizzero es muy listo o simplemente un idiota redomado, pero a nosotros no nos la cuela. No coló lo del coche, y por mucho soborno que prometa, no va a colar con la inversión. Ni lo entiendo ni me lo explico. Le duele soltar el dinero de un fin de semana (unos 70€) y encima viene pidiendo. ¡¿Pero es que tenemos cara de banqueros o ricos?! ¡¡¿¿De verdad se cree que si no nos hiciera falta ese dinero le seguiríamos aguantando como algo más que clientes??!! Me estoy calentando por momentos. Prometí no recrearme hoy, pero tenía que soltarlo. Qué ascazo estoy desarrollando con ese hombre. A la caraperro no, se merece toda una jauría de mujeres caraperro en su casa por tiempo indefinido.

Respira, inspira. Respira, inspira… Cuenta hasta 10 y verás como lo ves todo más claro y relajado. ¡Pero si yo lo veo clarísimo! Tiene más cara que espalda. Y lo de relajarme dejémoslo para luego. Voy a seguir practicando la respiración a ver si se me pasa el cabreo. A este le daba yo ahora mismo un aplauso. Pero en la cara y con una chancla del 44. ¿Alguien me la presta?

Micro-infarto

En dos ocasiones en mi vida he vivido lo que yo denomino un “micro-infarto”. La primera fue hace año y pico, y la segunda ha sido hoy. Y lo reconozco, esta vez ha sido culpa mía. Ahora me río, pero hace una hora escasa estaba diciendo “no puede ser, no puede ser, no puede ser, no puede ser” mientras daba vueltas por el salón con un papel en la mano. Joder, esto de no entender el idioma puede acojonar mucho. Y si encima no se sabe interpretar del todo lo que se ve, pues apaga y vámonos.

Pero quiero contaros la primera vez que me pasó para que veáis que pensando que podía repetirse la jugada estuviera a nada de que me diera un yuyu. Vivía en la ciudad que muchos sabéis no muy lejos de mis padres. Llevábamos más de año y medio viviendo allí, pero en todo ese tiempo por algún misterio que todavía no comprendo mis facturas de la luz quitando un par no superaban los 20€. Pero una fatídica mañana al recoger el correo la que venía estaba muy lejos de esa cantidad. Y cuando digo muy lejos me refiero a casi 700€ más alta. Sí, está bien escrito. Casi 700 eurazos de factura de la luz por un pisito pequeño en el que yo juro que no tenía ningún foco de estadio escondido en el salón.

“No puede ser, esto es un error” se repetía en mi cabeza una y otra vez. Después de recorrer en círculos lo equivalente a un maratón intentando interpretar los números de la factura anterior y la del susto (y de llamar a mi madre histérica perdida, todo hay que decirlo) veo que no cuadra la lectura del contador. Bajo rauda y veloz a verlo y el/la tipo/tipa que lo ha leído la ha cagado al apuntar los números. Si el contador ponía 5.396, lo que alguien había apuntado era 5.936. Después de muchas llamadas, reclamaciones y de que nuestro casero nos dijera que había devuelto el recibo (se lo pagábamos a él) varias veces sin decirnos nada, al final quedó en unos 100€ más que razonables por los 3 meses sin leer los contadores.

Pues bien, hoy ha llegado una carta aquí del impuesto del Ka. Yo lo primero que veo es que hay una cifra que pone 8.700€ y me acojono. ¡8.700 eurazos! Respiro y me voy a mi gran compañero Google para que me traduzca algunas palabras. Cuando empiezo a ver en la pantalla las palabras IMPORTE PENDIENTE sufro mi segundo micro-infarto de mi vida. Pero cuando el traductor me dice ACCIDENTE (esta me la pagas, Google) ya estoy a punto de caer redonda.

Vueltas y vueltas le he dado al papel y traducido casi todo antes de comprender que esas dos columnas en las que aparece dicha cifra representa Euros y Céntimos por separado. La vuelvo a mirar bien por si acaso y sí, las iniciales “cent” sobre los dos ceros indican céntimos claramente. No son 8.700€, son 87€. Puñetera manera de escribir aquí los precios y los importes sin separar por una coma los Euros de los Céntimos… Todavía no sé por qué carajo apareció la palabra accidente, pero os puedo jurar que no hemos tenido ninguno.

En fin, la cosa ha quedado en un susto y una anécdota de malinterpretaciones que contar. Porque encima mirando las fechas he visto que se emitió justo el día antes de que fuéramos a pagar el impuesto. Así que nada, aquí estoy en el sofá recuperándome de la taquicardia que me ha dado mientras os lo cuento. De verdad que nunca una coma fue tan importante para mí.

En ocasiones veo fantasmas…

Yo pensaba que la noche de Halloween ya había pasado y que ya no vería por la calle fantasmas. Pero me equivocaba, los fantasmas aparecen cualquier día y te pueden dejar de una pieza. Ahora, yo no sabía que teníamos tan cerca uno. Con eso de que no se le oye por detrás el ruido de las cadenas ni el típico “Uuuuu” nos hemos despistado.

Tenemos un fantasma entre nosotros. A mostrado su cara sin previo aviso y nos ha descolocado. Hasta a mi novio le ha sorprendido y eso que pasa por allí todos los fines de semana. El pizzero es un fantasma. Pero de los buenos de verdad. Tiene más cara que espalda, y yo creo que la vergüenza se la deja en casa no vaya a ser que le haga falta y se le gaste. Nunca imaginaríais lo que le ha pedido a mi novio. Y desde ya os digo que se ha negado en redondo.

Mi novio se ha pasado por la pizzería de camino al super y se ha puesto a hablar con el pizzero. Primero le ha entrado suave. Que con sus 3 niños su BMW (tipo barco) se le está quedando pequeño y va a tener que cambiarlo. Pues muy bien, haz lo que quieras, eres libre de cambiar de coche cuando te salga de las narices. ¿Y qué le ha soltado a mi novio? Que si puede pedir el préstamo y le paga todos los meses 300€ para pagar las letras. ¡¡¿¿Me estás tomando el pelo??!! Que te compre un coche y tú me lo pagas. Oye, no sé por qué no acabo de ver bien yo el negocio.

Que resulta que él ya lo hizo con su actual coche que se lo está “comprando” (ojo, todavía lo sigue pagando) a otro amigo suyo. Anda y que se vaya a donde picó el pollo. Que ahora está la cosa muy mal y no le dan ningún préstamo a él. Vamos, blanco y en botella, leche. A ti no te presta dinero ni Dios. ¿Pero este tío en qué piensa? Y si luego no paga nos comemos un préstamo y sin tener el coche. Pues lo lleva claro.

Ahora, yo creo que el tipo es cortito de entendederas. Si tuviéramos la posibilidad de pedir un pequeño préstamo, ¿se cree que llevaríamos un Ka? Hubiéramos buscado algo un poquito más decente y nos habría sido mucho más fácil encontrar un coche. Pero bueno, supongo que el rotundo NO que se ha llevado si lo habrá entendido. Y si no, es su problema. Que a mí jamás en la vida se me ocurriría pedirle eso a una persona que conozco desde hace poco y cuya única relación es de trabajo.

A saber a cuantos les habrá intentado colar “el negocio del siglo”. Desde luego tiene que andar un poco desesperado si tiene que recurrir a una persona que conoce muy poco. Vamos, hombre. No se lo hace su familia (que la tiene aquí) y quiere que se lo haga un empleado. Que se busque a otro al que pegarle el palo. Con nosotros no cuela.

Por cierto, esto va por ti, mami. Le hemos rechazado. Sin lugar a dudas y sin historias. No vamos a hacerlo. Así que si dejas un comentario, por favor, que sea para poner a caldo al pizzero. De verdad, no tiene nada que rascar con nosotros.

La innombrable vuelve con más fuerza que nunca

Ayer os dije que tenía que contaros lo de mi suegra, así que no os hago esperar más y os lo pongo. Los que habéis seguido toda nuestra vivencia por aquí, la conocéis un poco. Y los que no, echarle un vistazo a mis páginas de “3 meses con la suegra” para entender un poco mejor de lo que hablo. Bueno, al grano que me desvío.

Ayer la llamamos. No os lo conté porque no quería que un día tan importante como el cumple de mi mami pasara a un segundo plano por su culpa. La llamamos porque anda con muchos achaques y cualquier día nos da un susto. Tiene muchos, más de la cuenta, y van en aumento.

Pero el tema que hoy nos ocupa son las confesiones que nos ha hecho en la última llamada. Cuando llegamos aquí, veníamos con una pequeña cantidad de dinero que ella nos dio y ahorros. No era una gran cantidad de dinero, porque como habréis leído en los posts del principio, no nos duró mucho. Y teniendo en cuenta que se acababa de gastar 10.000€ en un coche, suponíamos que no era un gran esfuerzo y lo hizo porque realmente le salió del alma. Puede que en ese momento fuera así, pero las cosas han cambiado en estos 6 meses. La llamada ha sido larga, pero ha tenido dos momentos estelares (y otros tantos que han sacado de quicio a mi novio) que aquí os relato.

Nos ha preguntado por el coche nuevo. Le hemos contado cual es y dice que no es un buen coche, que tendríamos que haber buscado más para encontrar algo más adecuado. Todo esto después de que en varias llamadas ya le dijimos lo complicado que estaba resultando el tema del coche. Y ni corta ni perezosa nos ha dicho que este invierno no piensa coger el suyo, porque no está dispuesta a comprar unas ruedas de invierno. Piensa ir en autobús a donde le haga falta, Y SI ESO ya lo cogerá el verano que viene. Un coche que está nuevo y que sólo ha cogido durante 3 meses. Un coche que nos habría dado mucha libertad aunque fuera prestado sólo para este invierno.

Pero lo peor ha sido lo que ha dicho luego. Se ha estado lamentando de que ha tenido vacaciones durante dos semanas y ya que nos dio todo el dinero que tenía (eso es lo que ella dice, sabemos que no es así) no ha podido irse de vacaciones y se arrepiente muchísimo de habernos ayudado. Que sí, reconoce que fue una gran ayuda en ese momento. Pero que ella no está contenta porque no ha podido hacer ningún viaje este año por nuestra culpa. Que si las cosas siguen así (se refiere al sueldo que tiene ahora mismo) no va a poder mantenerse hasta los 90 años y va a tener que vender sus acciones en unos pocos años. Todo esto se lo ha dicho a su propio hijo con un tono de reproche que he oído estando lejos del móvil.

A ella le da absolutamente igual lo que suframos. Sigue empeñada en que nos volvamos a España, aunque sea con una mano delante y otra detrás y tengamos que meternos en casa de mis padres por tiempo indefinido. Yo creo que ella pensaba que con esa pequeña cantidad de dinero no nos daría para salir adelante y nos veríamos obligados a regresar. Pero hemos salido adelante. Mejor o peor, pero hemos salido y nos mantenemos.

Y aquí os dejo unas palabras de mi novio, que ha leído esto antes de que saliera publicado. Él está al corriente de todo lo que se comenta aquí.
“Las madres no se pueden elegir, pero se pueden rechazar. Tienen que dejar ser a cada persona tal y como es. No se puede obligar a nadie a ser como ella quiere. Quejarse de un dinero que se ha regalado por no poder permitirse unas vacaciones y en cambio tener un coche nuevo aparcado y no ser capaz ni de prestarlo cuando un hijo realmente lo necesita, duele. Es muy triste que mi propia madre me esté haciendo esto.”

Hay que verlo con perspectiva

Después de releer algunos mensajes que me habéis dejado en el blog (que se agradecen y mucho) me he dado cuenta de que me he adaptado a la vida por estos lugares antes de lo que esperaba, y claro, cuanto más conozco lo que me rodea, más comparaciones hago con mi anterior vida.

Y la frase que más me ronda la cabeza es “Anda que no nos han tomado el pelo en España”. Os explico. Ya hice un comentario sobre algunos productos españoles que aquí son más baratos que en España en el post “Los limones”, pero no os he contado otras cosas. Si, aquí se paga por casi todo, pero también los sueldos son más altos. ¿Cuantos de vosotros tenéis gente cercana que reza todos los días (aunque sea metafóricamente) por ser mileurista? Aquí no es nada raro llegar a esa cantidad cuando cobras, y sin embargo pueden permitirse pagar todo lo que conlleva la vida aquí.

Pero la diferencia es que aquí todo ese dinero es invertido, no perdido. Si te quedas sin trabajo, el estado no va a dejar que te quedes en la calle sin nada que llevarte a la boca (no hace falta que os cuente nada de la situación española, ¿verdad?).

Si, nosotros dos estamos un poco justos ahora mismo y vivimos en una caravana, pero eso tiene fácil explicación. Para poder tener esos derechos, tienes que llevar registrado en Alemania 3 meses como mínimo. Y ante nuestra ignorancia de algunas cosas, hemos tardado mucho en hacerlo, así que legalmente llevamos un mes.

Entonces, si los sueldos son más altos y los precios más bajos, ¿que pasa en España? Me han llegado a decir que es que en España se paga más por todo. Y yo os digo que tararí. No se lo que será, pero algo falla si aquí con 900€ de un trabajo a media jornada da para pagar el alquiler y vivir bien mientras en España para cobrar eso trabajas más horas que un reloj. Y no penséis que lo de los 900€ es broma, que ese caso lo conozco de cerca. Yo tengo la teoría de que “alguien” se lo queda y punto.

Claro, en nuestro caso mi novio cobrará más, que aún no le ha llegado su primera nómina que está al caer, ya que cobra a 9€ la hora que trabaja. Así que haceros una idea de como está el patio. A demás sabiendo que es un trabajo que no necesita de experiencia ni ser un ingeniero.

Como dije ayer, hay que pagar la tele pública de tu bolsillo directamente. Los peajes están incluidos en el precio de la gasolina (que creo que anda parecido al precio en España). Pagas tu seguro de enfermedad todos los meses. Si tienes coche, su ITV y su seguro (que aquí es más barato) y así un sin fin de cosas más.

Las mujeres pueden decidir si quieren dedicarse a sus hijos cuando los tienen o si quieren trabajar (mamis expatriadas por estos lugares, no me mordáis, que sé que la situación no es fácil en ninguno de los dos casos, pero eso es para dedicarle un post en otra ocasión).

No se si al final os habré liado más o os habré aclarado algo, pero siempre quedan los comentarios para que preguntéis lo que sea, que sabéis que siempre contesto.

En fin, es una reflexión que lleva tiempo por mi cabeza, y que no consigo verle ni pies ni cabeza, pero si algún día consigo ponerlas todas en el orden correcto,  prometo informaros.

Por cierto, a esa petición de dos usuarias que han dejado en los comentarios, os iba a dejar una frase que he aprendido de un anuncio que me hace gracia, pero no se como se escribe. Nada más lo sepa, os lo pongo.