Añadido

Aquí en el pueblo somos los más chulos. Y si no, ya me diréis qué otra explicación puede tener la cabalgata de hoy. Me he llevado a Miniroxu a ver la cabalgata de reyes, que a pesar de saber la verdad los ha disfrutado.

Os explico un poco la secuencia del pasacalles. Coro de bailarinas, músicos, carroza del rey mago, banda de música.
Coro de bailarinas, músicos, carroza del rey mago, banda de música.
Coro de bailarinas, músicos, carroza del rey mago, banda de música.
Bueno, ya han salido los 3, vámonos. Espera. ¿Qué hay al fondo? ¡Anda, otro Rey Mago! Este debe ser chino, que como hay tantos por aquí intentan hacerse un hueco. Ahora que lo veo de cerca, parece un poco oscuro para ser chino… ¿A que nos la han colado y el primero no era Rey? Ya decía yo que había sido muy tacaño con los caramelos…

En fin, que yo creo que el primero que ha salido luego se ha dado a la fuga. La cantidad de regalos ha sido la habitual. Que disfrutéis de lo que queda de noche y que os traigan muchas cosas los Reyes. Yo voy a dormir un rato que ya me toca. A ver a que hora me tocan diana mañana por la mañana…

Los kilos navideños

Desde luego, no me vais a negar que en navidades es imposible mantener la línea. Si a eso le añadimos que llevaba casi un año sin probar ciertas cosas, ¿qué tenemos? Pues que me encuentro los kilos casi en cualquier sitio. Es terrible. Yo creo que ya engordo con mirar los dulces.

Que si jamón (recién cortadito y con la pata en la cocina es toda una tentación), que si dulces (creo que llevo bizcochos caseros en el cuerpo equivalentes a todos los meses que he estado fuera), que si turrón (¡yo que pensaba que este año lo tendría como producto de lujo!)… aquí no hay quien sea capaz de quedarse sin probar las mil y una cosas que ponen sobre la mesa. Y claro, eso va a algún lado. Y todas sabemos donde acaba.

Pero una de las cosas que más he disfrutado estos días es la fideuá que nos hemos metido hoy entre pecho y espalda. Yo que era de las que se comía un plato y casi por compromiso, y hoy he repetido y todo. ¡Si es que estaba buenísima! No se si será el tiempo que llevaba sin probarla o qué, pero madre mía cómo ha salido hoy.

Y por supuesto, Rafita haciendo ojitos a toda la comida que se está moviendo. Ya está casi recuperado, sólo le queda un día de jarabe (al que le pone caras raras cuando se lo damos) y un par de pinchazos para acabar el tratamiento. Hoy ya ha empezado a comer pienso del suyo mezclado con el especial y mañana ya sólo pienso seco normal. Y claro, el pobre se ha pasado 3 días comiendo poco o nada, así que cuando hoy ha encontrado su comedero lleno de comida y para él solo le ha hecho una fiesta. No se nos ha comido los dedos de milagro. Si no hubiéramos ido con mil ojos, se nos habría comido hasta las servilletas. Y a ver cómo se le explica a un perro que tiene gastroenteritis y no debe comer nada un par de dias…

En fin, ya me he dado por vencida con la comida. Y el cinturón ha pasado de ser un objeto con una utilidad a ser uno simplemente de decoración. Creo que para cuando acaben las fiestas me habré encontrado todos los kilos que conseguí perder en Alemania. Pero al carajo, pienso disfrutar, que ya tendré meses para volver a perderlos antes de que llegue el verano y ponerme el bikini.

PD: Perdonarme mi desconexión, pero entre la readaptación, la cobertura patatera de la que disfrutamos aquí y cosillas varias tengo totalmente abandonado el Twitter. Pero prometo ponerme al día en cuanto vuelva.

¡Nos vemos el año que viene!

Bueno, esta va a ser la última entrada del año, y como la familia ya ha empezado a llegar seré breve. ¡Por fin se acaba 2013! Que no es que haya sido un año especialmente malo, pero ya tengo ganas de que se acabe. Y sobre todo espero que el 2014 sea un poco mejor, especialmente en el tema del trabajo.

2013 ha sido un año de kilómetros, de conocer otros lugares, de soledad hasta puntos insospechados… pero sobre todo de nuevas experiencias, y eso no me lo quita nadie. Lo he pasado casi por completo en Alemania, y os aseguro que no pienso repetir. Este año que va a empezar en un par de horas lo más lejos que pienso irme es a la ciudad más cercana que tenemos (ya sabéis a cual me refiero).

Para 2014 sólo quiero que las cosas mejoren, encontrar trabajo y si podemos mudarnos pronto a una casa, pues mejor todavía.

Bueno, me despido hasta el año que viene deseándoos un Feliz Año Nuevo a todos y que no os atragantéis con las uvas durante las campanadas. Y no os preocupéis, los kilos de estas cenas tenemos unos cuantos meses hasta verano para perderlos.

Acabando de preparar el siguiente viaje

Bueno, creo que va a ser cuestión de ampliar el horario de publicación, porque aquí el tema de horarios ha cambiado bastante. En Alemania cenaba o a eso de las 8 o tardísimo, así que entre las 21:00 y las 23:00 que era mi hora del blog solía tener tiempo de sobra para escribirlo y publicarlo. Pero aquí las cosas son distintas. Se cena de 21:30 a 22:30 y o me pilla ocupada con algo o en plena cena. Prometo que mientras pueda seguirá como hasta ahora, pero los días que vaya tarde se retrasará un poquito.

Hoy hemos ido a acabar de poner el coche al día. Tenía que haber pasado la ITV hace algunos meses (lo sé, eso no está bien) pero como comprenderéis en Alemania no lo hicimos por el fallo gordo que pensábamos que tenía y el tema de los papeles. Pero hoy ya no podíamos retrasarlo más por el hecho de tener que hacernos otro viaje en unos días y teniendo 2 festivos por en medio. ¡Y la ha pasado sin problemas! Ni un fallo. De verdad que es un coche duro como él solo. Con cambiarle una bombilla que tenía fundida, está perfecto.

Y mañana de comida familiar. La primera de todas las que nos esperan estas navidades. Como es más que probable que no pueda escribir y publicar de mañana, os tengo preparada una semi sorpresita. El post del otro día que se publicó por error saldrá a la luz, y por fin estará “en abierto” todo el contenido. Ya no tendréis que esperar más, ya lo tenemos todo como Dios manda y funcionando. Todavía hay poquito, pero ya irá creciendo, sobre todo estas navidades.

Por cierto, todavía no os he deseado unas muy felices fiestas a todos y quería hacerlo con una foto muy especial, pero hoy los modelos se han negado a posar. Así que si os pasáis mañana a medio día por este mismo post, la podréis ver. De todas maneras, ¡¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!! Y que lo paséis lo mejor que podáis en estas fiestas.

Desde luego, entre el viaje, la readaptación, las fiestas… voy a remolque. Tengo un montón de cosas que contaros y como no me ponga pronto se me van a juntar con otras tantas más. Casi me he puesto al día con el resto de blogs, pero con Twitter de momento lo tengo que no me entero de nada. ¡Pero yo puedo! Y me podré al día cueste lo que cueste.

Y como lo prometido es deuda, aquí os dejo con la foto que os dije. Si ya cuesta hacerle la foto a un perrete, imaginaros a los 3 y que miraran a cámara. Un show. ¡Que lo paséis genial esta noche!

Felicitacion navidad

Ajetreo prenavidades

Sé que voy tarde hoy, pero hemos estado disfrutando del ambiente navideño por el pueblo y ampliando el fondo de armario de Rafita y se nos fue el santo al cielo. De verdad que no recordaba yo que hubiera tantísima gente en invierno. Estaban las calles hasta los topes.

Pensé que me costaría más adaptarme de nuevo a la gente y las aglomeraciones, pero en realidad ha sido menos costoso de lo que esperaba. Y no sólo yo, los perretes también tenían que volver a tener contacto con otra gente y otros perros, porque se vuelven locos cada vez que se cruzan con uno y nos vuelven majaras a todos nosotros. Tanto ladrido nos ha sacado de quicio varias veces. Pero bueno, parece que poco a poco conseguiremos que se comporte. En ocasiones parece que salimos con 17 perros, no 3. Por cierto, acepto consejos de gente con perros a ver si conseguimos que no se quieran comer a todo el que se cruzan.

Hoy he vuelto a probar el jamón serrano recién cortado. Qué rico… Que en Alemania también había embutido muy bueno, pero como el jamón serrano de aquí, ninguno. Y me he dado cuenta que el Mercadona de al lado de casa se está “alemanizando”. Ahora tienen diferentes tipos de pan en un mueble muy parecido al que teníamos en los super alemanes a los que íbamos. Y todo hay que decirlo, están muy ricos. Variedad en los panes pero con ese saborcillo español.

Lo que yo no me esperaba es que aquí, aunque tenemos 10 grados más como mínimo que en Alemania, sigue haciendo frío. No tanto como allí, pero bastante. Creo que no voy a poder dejar las bufandas y gorros al menos un par de meses más. Yo que esperaba algo más de calorcito y sol, y desde que hemos llegado sólo hemos tenido lluvia y nubes.

Ahora van a comenzar unos días con bastante ajetreo. Tengo faena pendiente con vuestros blogs y la conexión a internet tampoco ayuda. Espero ponerme pronto al día, porque si sigo así, no voy a dar a basto el día que tenga tiempo e internet. Y sobre todo, espero poder contaros cositas más interesantes, que últimamente ando con el tiempo justo. Eso de no tener tiempo para aburrirme todavía no lo tengo muy asumido.

¡Al mercado navideño de la ciudad!

Lo primero es lo primero. Ya hemos vendido el coche. Hoy el tipo ha venido a pagarlo y recoger los papeles. Así que ahora sí que sí, lo tenemos todo listo para marcharnos. ¡Bien, bien! Y como estamos tan contentos, pues nos hemos ido a la ciudad a celebrarlo visitando el mercado navideño.

Entrada

Qué olores, qué de luces, QUÉ DE GENTE… Es muchísimo más grande que el del pueblo. Enorme. ¡Tremendo! De hecho, si no fuera porque parece que mi novio viene con GPS incorporado de fábrica, nos habríamos perdido varias veces. Incluso dudo que hayamos visto todos y cada uno de los pasillos en las 2 horas que hemos estado.

20131214_193720

Y yo sé que cuando una se mete entre la multitud (recordad que llevo sin ver tanta gente junta casi un año) se arriesga a que le pase de todo. De hecho, me han golpeado (mierda niñato con algo cuadrado en la mano…), me han pisado, me han apretujado hasta el punto de poder levantar los pies del suelo, y llevar comida en la mano sin que nos la tiraran ha sido toda una hazaña. Entre que soy bajita y que había tantísima gente, cualquiera sacaba una foto en ese momento. He tenido que dejarlas para sitios con algo menos de gente. Por ejemplo, la entrada a la catedral donde han situado el mercado navideño. Si no me equivoco, es la más alta de Alemania y una de las más altas de Europa. Impresionante.

puerta catedral

Había de todo. Desde los típicos puestos de adornos navideños de todos los materiales y colores hasta unos con cacharros de cocina o pantuflas. Pero uno de los más impresionantes era uno dedicado a adornos de cristal que habían montado un pequeño taller justo al lado y andaban allí haciendo figuras de cristal realmente bonitas y complicadas en directo. Si no fuera porque una bolita costaba 20€ y que es casi seguro que no aguantaría el viaje, me hubiera llevado una. Lo que sí nos hemos llevado ha sido un gorro nuevo para mí y un par de paquetes de frutos secos caramelizados. Madre mía, qué ricos. No hemos podido esperar a llegar a casa y en el tren han caído algunos. Aquí tenéis el espectáculo (o lo poco que podía ver yo).

espectaculo cristal

Por supuesto, otra taza más ha caído. Y la nota graciosa la ha puesto la señora que recogía los platos en una ventana donde te devolvían el dinero. Resulta que sabía español y parece que ha estado en España una buena temporada, porque hablaba con un tono de voz muy alegre y alto. Nada usual por aquí.

Y a la vuelta para casa nos hemos topado con una tienda que tenían en el escaparate pantuflas. Pero no unas cualquiera, al precio que tenían marcado yo creo que deben darte un masaje mientras te calientan los pies, porque en esa misma tienda te vendían zapatos de vestir por 10€ más. No lo entiendo. ¡Qué son unas puñeteras pantuflas! Y para ser sinceros, en el mercadillo de mi pueblo venden unas muy parecidas a 5€. Para que veáis que no exagero, aquí os pongo la prueba gráfica.

pantuflas

En fin, ha sido un “fin de fiesta” precioso y agotador. Me duelen hasta las pestañas de lo que hemos caminado y empujado para abrirnos paso. Toda una experiencia. Tengo más cositas que contaros, pero mejor las dejo ya para mañana, que se me está haciendo una entrada interminable. Ale, ahora ya sí que me puedo volver a España contenta. Que aunque al final no encontrara los dulces que andaba buscando, han aparecido otros que me han gustado mucho. ¡Y en un par de días nos pondremos en marcha! Que sí, esto de la navidad aquí es muy bonito, pero como con la familia no hay nada.

PD: La entrada anterior se ha publicado por error, no tenía que salir hoy. Mami, sé que me vas a matar. En unos días lo tendréis de nuevo, pero esta vez todo completo y en orden. El programar las entradas me ha jugado una mala pasada. ¡Perdonarme!

Al mercado navideño de nuevo

Estoy que lo tiro, señoras y señores. ¡Dos posts seguidos con fotos! Porque hoy hemos vuelto al mercado de Navidad y sí lo hemos pillado abierto. Me hubiera gustado ir a verlo de noche, pero igualmente es bonito. E insisto, grande para lo que es el pueblo en sí.

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Al llegar parecía que no había mucha gente, pero nada más entrar por la puerta aquello estaba bastante concurrido. Puestos de todo tipo, con comida, productos artesanales, bisutería… No muy diferente a un mercadillo de esos medievales que se hacen estos días por España si no fuera por los abrigos que lucen los clientes.

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La diferencia es en la bebida típica de aquí, el vino caliente con miel. Y aunque a mí no me gusta absolutamente nada el vino, lo he probado, que luego no se diga que al menos no hice el intento. Y para muestra un botón.

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La bolsa va llena de dulces que hemos comprado, todos rellenos de mil cosas distintas. Y la taza como yo digo es la oficial de este año, todos los puestos tenían la misma. Por un euro te la puedes quedar después de beberte el vino caliente. Y tan caliente que está que me quemé los morros al probarlo. Pero la taza es muy cuca y compensa.

Fuimos buscando unos dulces que Auslanderina dijo que había probado en un mercado de estos, pero para mi desgracia, aquí no se venden. No sé si en otros pueblos sí, pero después de preguntar a alguna gente si sabía donde comprarlos no sacamos nada en claro mas que era algo típico del norte y que aquí no se vende. Nada, de momento me quedo con las ganas de probarlo.

Hemos estado más o menos una hora y nos hemos tenido que ir porque mi novio entraba a trabajar, pero me ha dado tiempo a hacerle una foto a los pollos raros. Aquí los tenéis, que parece que lleven abrigo. ¡Lo elegantes que van los pollos, oiga!

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Ahora sólo queda esperar que haya posibilidad de ir al de la ciudad, que tiene que ser mucho más grande. Lo que sí se repetirá será lo del vino caliente, pero yo no caigo dos veces. Con una de quemarme la boca para que no me guste, sobra.

¡Sólo nos faltan 11 días para irnos!