Hasta el año que viene

Se acabaron las fallas. Por fin. La calle volverá a estar abierta al tráfico, no me tirarán más petardos dentro de la tienda (ni un minuto puede despistarse una con la puerta abierta, oye) y esto implica que en breve comenzará el buen tiempo. Pero todavía no adelantemos acontecimientos. Empecemos por mañana. Me voy a encontrar el escaparate de la tienda hecho un asco. Claro, está justo delante de una de las fallas. Es de las fachadas que riegan los bomberos para que no se quemen ni derritan las persianas. Sí, así de cerca está. Mañana será día de contemplar ceniza pegada en la poca fachada que tenemos, ya que prácticamente todo es cristal, y en los rótulos que tienen que dar pena. A mi con que los cristales sigan en pie me vale.

Y este año la enana lo ha disfrutado. Los cohetes no le hacían mucha gracia, pero verlas quemar si que le ha llamado la atención. Al menos 3 minutazos, que teniendo en cuenta la capacidad para aburrirse que tiene, ya es un logro. Por supuesto ha bailado con todas las charangas que han pasado por su lado y no la pillaban enfadada con el mundo.

Bueno, al menos este año han sido algo más puntuales y las han quemado a horas decentes. Yo no sé quien ponía los horarios hasta ahora, pero la mayoría mañana trabaja y llegar a casa después de las 4 de la madrugada pesa a la hora de levantarse. Bravo por el que lo ha conseguido. Todos los currantes que nos gusta ver las fallas se lo agradecemos. Para el año que viene a ver si trabajan un poquito más la puntualidad, que este año todavía flojeaba. Pero oye, ya se van notando los cambios…

PD: a ver si puedo subir el vídeo a YouTube y veis como ha ardido tras un día lloviendo y con mucho aire.

Anuncios

Fallas pasadas por virus

Aquí ando un domingo laborable más trabajando en el centro comercial. En plenas Fallas y con un virus que me tuvo toda la tarde de ayer acurrucada bajo la manta sin salir de la habitación. Suerte la mía… Claro que si lo miro por el lado bueno, significa kilo y pico menos para el cuerpo. Con el trabajo que me está costando cerrar el pico, una ayuda nunca viene mal, aunque haya ciertos momentos que mejor me los hubiera saltado. Pero era algo inevitable, mi abuela, mi madre, Miniyo, mi hermano, mi padre… era una cuestión de tiempo que yo también cayera enferma. Y tenía que ser para Fallas. Que de verlas quemar seguramente será desde el balcón de casa, cualquiera saca a la fiera a verlas quemar. Los petardos no le asustan si van de uno en uno, pero cuando hay traca no veas como trepa. Pobre, ni bombitas ni gaitas. Con tanta gente ha acabado agobiada. De todas formas igual nos animamos a ver alguna infantil con ella mañana, que son a una hora decente.

Si es que no sé qué pintamos hoy aquí… si está todo el mundo en en pueblo con las Fallas de fiesta. Poca gente paseando y menos todavía comprando. Los 3 stands que tengo a la vista estamos igual, haciendo lo que podemos para que pase más rápido la tarde. Bufff… todavía quedan 4 horas más…

 

Resumiendo un poco

¿En serio no paso por aquí desde enero? No he contado nada de fallas, del cambio de hora… ¡nada! Mira que hay noches en las que lo he intentado, pero no ha habido manera. Es más, hace pocos días tenía una entrada casi terminada (me quedé dormida escribiendo) y no la veo por ningún lado. Paso a contar un poco.
Después de 33 años, nevó de nuevo en Denia. Fue una imagen muy curiosa el ver las palmeras nevadas. No se ve todos los días. Estuvo nevando unas horas y quedó una capa blanca sobre coches, calle y todo lo que estuviera al aire. Hacía mucho que no veía nieve tan de cerca. Hubiera dado lo que fuera por no trabajar ese día y poder irme a disfrutarla con la peque. Pero bueno, por lo menos tengo un bonito recuerdo. Luego os lo enseño.
También pasaron las primeras fallas de la peque. No se puede decir que las disfrutara mucho, pero le fascinó ver quemar la del ayuntamiento y los cohetes que tiraros. Embobada se quedó mirando. Yo pensaba que se echaría a llorar en cuanto empezaran los petardos, pero no. El año que viene ya la veo tirando “bombitas” en la puerta de casa de mis padres. 
Le salieron ya 4 dientes. Tiene ahora mismo los dos de abajo fuera, y los de arriba están en ello. Tiene una cara de mala cuando se ríe… y ya empieza con las maldades. Ahora le ha dado por pegarme tirones de pelo. Estando en. Razia de mi madre, si paso por delante de ella se inclina y tira del pelo sea como sea. Y no solo eso, mientras más chillo más se ríe. Va a ser una pieza de cuidado en un tiempo.
En fin, ya son 8 meses y medio y no para un momento mientras está despierta. Parece mentira el tiempo que ha pasado ya. Parece que fue ayer cuando iba por la vida con un bebé de 4 kilos encima que solo quería teta y dormir, y ahora ya me muerde, tira del pelo, patea (me clava los pies en los costados cuando quiere que me mueva, como a los caballos)  y pega pellizcos. Aún y así, es muy buena, sobre todo a la hora de dormir. Pero eso ya os lo cuento otro día que la peque anda exigente y a mí se me cierran los ojos. Ahí os dejo una foto de la nevada:


Y mañana, pediatra. Hay que ver lo cara que es la Bexero…

El silencio no siempre es bueno

Llegaron las fallas. Oficialmente ya estoy hasta el moño de petardos, y todavía quedan por delante unos cuantos días que aguantar. ¿Sabéis quién está disfrutando de la fiesta? Miniroxu. Es la primera vez que vive las fallas (vienen del norte) y ha descubierto lo divertido que es tirar petardos. Corrijo, lo divertido que es hacer maldades con los petardos. No inventa una buena. Menos mal que por lo menos pregunta si se puede hacer antes de tirarlos. Pero es agotador. El niño preguntando si puede tirarlo/ponerlo/lanzarlo/colarlo en algún sitio, yo le digo que no e intento despistarlo con algún otro sitio menos destructivo/molesto. Entonces viene el padre y lo hace. Exactamente lo que le he dicho que no al niño. Así petardo tras petardo. Aunque casi prefiero eso a que esté callado. 

El último momento de silencio ha costado casi 40€. 10 minutos callado en la habitación de al lado y cuando nos hemos dado cuenta se ha fundido los petardos que tenía para 4 días en 2 horas. Había cogido la bolsa de petardos y había bajado a la calle mientras dormíamos la siesta. 700 petardos en 2 horas. No sé siquiera cómo le ha dado tiempo. 

En fin, qué se le va a hacer. Va a tener que aguantar hasta el jueves, que antes no vamos a poder ir a por más. Si es que no se me puede dejar solo…

De lo que se entera una

Parece mentira la negra que tengo yo con los vídeos. No solo no he conseguido recuperar el primero que hice ayer, si no que me está costando muchísimo subir el otro. Al final me va a tocar dejarlo para mañana, porque hoy ya la cabeza no me da para más. Ya me está costando escribir como para ponerme a controlar resoluciones y tamaños. Mañana ya con la cabeza despejada lo subo de una vez.

Cómo se nota que se acabaron las fallas. ¡Hasta los perros se han dado cuenta! Salen mucho más animados por la calle. Sin petardos ni bandas de música va relajados y contentos. Si es que hasta duermen la siesta más a gusto(y para qué engañarnos, nosotros también).

Pero ahora que han acabado las fallas están empezando a salir los cotilleos de las fiestas. Una, que es de naturaleza un poco cotilla, se pone a investigar los chismes que le llegan y bueno, digamos que me hubiera gustado enterarme antes. Claro, cuando las noticias llegan al pueblo de al lado antes que a esta casa, es difícil estar al día.

Mi novio hoy fue a trabajar (por fin con un trabajo solo, aunque el cansancio le dura de momento) y le han contado que hubo destrozos en una falla de aquí del pueblo. Ya ves tú, se entera la gente que está a 20 km de aquí antes que nosotros.

Resulta que el dueño de un restaurante bastante céntrico (todavía no he averiguado cual) tenía una reserva de unos 50 falleros para comer arroz el martes a medio día. Cual es su sorpresa cuando ve que se hace la hora de cerrar y por allí no ha aparecido nadie a comer. Se cabrea y decide vengarse. ¿Y qué es lo mejor que se le ocurre? Ir a la mañana siguiente a la falla en el rato que está sin vigilancia y destrozarla. Todo lo que quedaba a su altura se lo cargó a patadas.

Por supuesto fue la policía y lo arrestó unas calles más abajo. Y no os lo perdáis, piden 15.000€ de daños y perjuicios. ¡15.000 eurazos! Que vamos a ver, era el día que la quemaban, faltaban unas cuantas horas para que ellos mismos tuvieran que acabar de destrozarla para poder quemarla. ¿Y piden ese dineral? ¿Y quién va a indemnizar al dueño del restaurante? Esos 50 platos que tenía preparados y el hecho de tener todo ese espacio reservado el día fuerte de Fallas ha hecho que pierda mucho dinero.

En fin, durante las fallas se han cometido muchas burradas. Y al contrario de lo que piensen algunos, no todo vale. Y por supuesto mi novio no quiere oír hablar de ellas hasta por lo menos… el año que viene, que nos las volvemos a comer seguro. Eso sí, dice que si puede evitarlo, jamás volverá a trabajar unas fallas en dos sitios a la vez. No sé por qué, pero no me extraña.

Fallas, día 7: fin de fiesta

Hoy era el gran día de las fallas, cuando las queman y todo se acaba. Ya no más discomóvil, petardos, calles cortadas e inconvenientes varios. Sí, las Fallas están bien, pero supongo que los falleros se lo pasan mil veces mejor que todos nosotros, simples observadores. Quitando alguna fiestecilla en la calle y un par de chupitos, poco se puede compartir con ellos. Bueno, sí, la cremá que fue hoy.

Un poco desastrosa. Así califico la noche de hoy en general. Yo que me he pasado media vida recorriendo el pueblo en días como hoy para ver el máximo posible, os digo que este año ha sido un poco decepcionante. No digo que toda la culpa sea de las fallas,gran parte de la culpa la tiene mi móvil.

La primera falla que he intentado grabar ha sido la infantil de mi calle. 16 minutos con los brazos en alto, hormigueando y todo para darme cuenta que cuando el vídeo que graba pasa de los 15 se bloquea y se pierde. ¡Todo el tiempo allí plantada para nada! Quemándome las cejas de calor, subida a un escalón estrechísimo para poder ver por encima de la gente (es lo que tiene ser bajita) aguantando codazos, empujones, y golpes varios de gente que va sin cuidado ninguno… todo para que ahora tenga el archivo del vídeo pero no me deje verlo en ningún lado. Pero no os preocupéis, esto ya es personal y pienso conseguir subirlo para compartirlo con todos.

Y es que si alguien dudaba de si todas las fallas arden a la primera, la respuesta es NO. 4 intentos a base de tirarle bolsas con gasolina para que prendiera. Y eso que era la pequeña que no sobrepasaba los 2 metros de alto. Si llega a ser la grande… Al final hemos salido todos los que estábamos allí ahumados y con olor a gasolina.

Luego la falla grande. Levamos en esta casa más de 20 años, y cada año hemos visto quemar la falla desde aquí arriba. Este año, como ya os conté, no ha podido ser por la nueva ubicación (espero que temporal) y he bajado a la calle. Yo esperaba no poder salir del portal de toda la gente que habría, pero para mi sorpresa éramos poco más de 10 personas a este lado del cruce. Jamás había visto una cremá tan solitaria. Claro, quemaban 2 fallas a la vez. La más céntrica (y una muy bonita y trabajada) y la de mi calle (un poco… escasa es todos los sentidos). La gran mayoría se ha quedado allí viéndola y sólo han venido aquí los que les pillaba cerca.

De eso sí que hay vídeo, aunque de los 3 que he grabado el último haya sufrido el mismo accidente que el de la infantil. Por lo menos esta vez se ve lo interesante. Pero ya os cuento mañana cuando lo suba, que hay cosas que igual pasan desapercibidas entre todo el jaleo. Yo ahora me voy a soñar con los pastelitos que me he comido estos días de una feria de artesanía que ya se ha ido hoy. Madre mía, con lo ricos que están tienen que estar prohibidos. ¡Y todavía tengo 3 en mi bolso! Tranquila, mami, que te espero para acabarlos. Qué pena que se hayan ido…

Por cierto, mientras esperaba en casa a que se hiciera la hora de bajar me puse a ver en la 1 las Fallas de Valencia. Si podéis, buscar mañana la cremá de la falla del ayuntamiento. Espectacular. Nunca había visto algo así. Si consigo algún link al vídeo os lo pongo mañana junto con los míos. Pero recordad, la mía es de barrio en un pueblo pequeñito.

Fallas, día 6: insomnio obligado

Ya me había emocionado yo. Pensé que este año se habían compadecido de los vecinos que no somos falleros y nos iban a dejar dormir. Qué ilusa… Aquí me tenéis, a las 2 de la madrugada metida en la cama escribiendo y con una banda sonora de narices.

Hoy han puesto la discomóvil, pero no como el otro día que cerrabas la ventana y casi ni se oía. Hoy está en ese punto de “quiero un cubata” que hace que ciertas notas hagan retumbar todo. Ahora sumarle un perro cansino que hay en el patio interior de la finca con su MAGNÍFICA acústica. ¿De verdad esos dueños tienen el sueño tan profundo que no oyen a su perro dejarse las cuerdas vocales al son de la música? Quizá se han ido a darlo todo en la discomóvil y por eso no hacen nada. Pero vamos, que ya me veo venir que va a ser una noche muy larga y mañana una sesión de Campo con siesta incluida.

Sí es cierto que las despuertás de estos días han sido muy suaves comparadas con otros años (de hecho ni me he enterado de la de hoy, yo supongo que habrá sonado) pero es que esto no tiene pinta de que acabe pronto, y hay gente que mañana madruga. Sí, mi novio. Que de momento no le molesta la música porque sigue en el bar trabajando y sino me equivoco le quedan un par de horas por delante. Creo que hoy si ve la cama va a ser en foto, porque a las 7 tiene que levantarse para ir a trabajar al hotel. Cuando acaben las Fallas creo que no va a querer ni oír hablar de ellas. Menos mal que sólo le queda mañana doblando el trabajo y ya pasado con su horario habitual.

Cambiando de tema. Si yo os digo mascota guardiana, ¿qué os viene a la mente? Supongo que como a todos un perro grande con muchos dientes y a ser posible algo de mala leche. Pues hoy he visto la versión pija. Hemos ido a un vivero a por unas plantas y mi madre ha entrado con Gordi (yo he dejado a los míos con mi padre fuera). Mirando los cactus ha aparecido un gato sobre una palmera y nada más ver a Gordi se ha lanzado a por él. ¡Casi se lo come! Si no lo llega a coger en brazos mi madre le saca los ojos seguro.

Y como no le ha dejado ha mordido a mi madre varias veces en la pierna. ¡Menuda mala leche gasta el bicho! Ya ves tú, que aquí Gordi cuando ve a los gatos del barrio se acerca a olerlos, ya son casi amigos. Y al pobre no le dio tiempo ni de ver de donde vinieron todos los zarpazos que le ha dado en 2 segundos.

En fin, entre que mañana nos vamos a pasar el día fuera y que las horas que le quedan a esto están contadas, se va a acabar pronto el ruido en general. Eso sí, este año ha sido mucho más… “light” que los anteriores. Ya mañana a verlas quemar y hasta el año que viene. ¡Que apaguen ya esa música y/o hagan callar al perro!

Por cierto, hoy tenía que subir un vídeo, pero el ordenador se niega. Hoy ya ha colaborado bastante haciendo de DVD para la tele y se ha cansado de cooperar. A ver si mañana lo tengo de mejor humor y lo subo. Con lo que me costó, ya puede dejarme.