El final llegó de golpe

Al final las fiestas no están siendo tan movidas como yo esperaba (al menos de momento, que sólo estamos a martes). Hay faena, pero no mucha más de la que había la semana pasada. Eso sí, el cansancio sigue estando presente. Y por si fuera poco, la semana que viene también me la han puesto completita. ¿No querías trabajo? ¡Pues toma!

Pero no es el tema del día. El coche ha decidido abandonarnos de forma definitiva. Se acabó, ya ha dado su última vuelta. El drama viene en que nos ha dejado de sopetón y mi novio lo cogía todos los días para ir al trabajo. No sé qué vamos a hacer a partir de ahora. Si por lo menos ya hubiéramos cobrado el dinero del accidente que tuvimos en marzo (¡en marzo!) pues podríamos hacer algo, pero nos perdieron los papeles que han aparecido por arte de magia a 50 km de aquí. Tremendo… Al final el coche se ha roto antes de que el seguro lo viera siquiera. Ya veremos lo que nos dicen ahora.

En fin, que vivan las noches de sueño corto, total, si yo no necesito dormir. Ya mañana será otro día y veremos a ver como solucionamos el tema del coche. Ya podía haber durado un mes más…

Anuncios

Adaptándose al nuevo puesto

Bueno, mi novio ya ha empezado en su nuevo cargo. El chaleco al final lo estrena mañana (hay que ver los dolores de cabeza que ha dado), pero sus funciones ya las tiene bien claras. Vigilar que el resto haga su faena de forma correcta. ¡No le dejan hacer nada! Ni tomar notas, servir o recoger platos… nada que no sea supervisar.

Claro, ese puesto que le han dado despierta envidias en compañeros (bueno, más bien subordinados) que llevaban detrás de él unos cuantos años, y ahora llega mi novio y en 3 meses se lo dan a él. Ya le he dicho a mi novio que si nota en la espalda un picorcillo, que no se preocupe, que probablemente sea una de esas miradas que matan de sus compañeros.

Ahora, me ha dejado de una pieza. Le he preguntado si le gusta su nuevo puesto y dice que no. ¡Que no le gusta! Siempre ha querido que reconozcan su trabajo y ascender, pero dice que él necesita trabajo duro, no mirar cómo el resto trabaja. Ya os digo yo que en un par de semanas se ha acostumbrado y le encanta, o al menos lo ve con mejores ojos.

Hace unos días hablábamos del horario que tiene y no le convencía, pero después de probarlo dice que no es tan malo. Que si no fuera porque está lejos, le gustaría mucho. Y pensando pensando, hemos llegado a la conclusión de que lo mejor es mudarnos a uno de los pueblecitos de cerca del hotel, a unos 10 o 12 km de aquí. Ahorraríamos en gasolina y seguiría estando cerca de mis padres.

En fin, ¿no quería ascenso? Pues toma ascenso. Ahora que su trabajo ha sido reconocido, debería estar más contento que nunca. Ya se le pasará la peterra cuando vea que ahora incluso va a tener un poco más de vida a parte del trabajo y no estará tan cansado al salir de allí. O por lo menos eso espero…

El chaleco escurridizo

Mañana comienza mi novio en su nuevo puesto. ¡Por fin! Pero tiene cosas buenas y malas. Sí, es un ascenso, pero el horario es bastante más malo que antes. La “pausa” de medio día (por situaros, la pausa empieza a las 4 de la tarde o así) son unas 5 horas. Si se quedara allí, sería un montón de tiempo en el coche esperando a reanudar su jornada, y si se viene a casa es el doble de gasto en transporte. Era algo que más o menos se veía venir, pero fastidia un poco.

Pero lo que nos está dando quebraderos de cabeza es el uniforme,en concreto el chaleco que tiene que llevar. Resulta que en la tienda que los encargan no tienen talla para mi novio. Hace un par de días fuimos a encargarlo (cuando le dijeron del hotel que ya podía ir) y nada, se desentendieron de nosotros. Digo yo que podrían tener por lo menos un poco de interés en vender, pero bueno. Resulta que la fábrica tiene unas tallas muy pequeñas y ha habido que buscar un plan B en cuestión de horas. Al final una amiga que tiene una tienda de arreglos se lo está haciendo.

En realidad ha sido un caos incluso buscar la tela, en el primer lugar nos la vendían 6 veces más cara de lo que la hemos pagado al final. Y en el segundo hemos revisado tropecientos rollos de tela buscando el adecuado. Claro, nos hacía falta un chaleco de muestra, así que hasta hoy no hemos podido hacer nada. Y la pobre chica trabajando hasta las tantas para intentar que mi novio lo pudiera llevar mañana, pero no ha podido ser. Tendrá que estrenarlo por la noche.

Yoli, sé que me estás leyendo. De verdad, gracias por echarnos un cable. Si ti no sé que habríamos hecho.

En fin, ya veremos cómo se le da su nuevo puesto. Pero eso de que se pase tanto tiempo en la carretera, tampoco es lo ideal teniendo en cuenta que el coche todavía no nos lo han arreglado desde el accidente (sí, todavía anda el tipo con tonterías y pamplinas). Ya va casi un mes y todavía no ha asumido que va a pagar sí o sí. Allá él, a todo cerdo le llega su San Martín…

Tarde de cine y barro

No sé si lo sabíais, pero durante 4 días había una oferta de entradas de cine en toda España. En lugar del precio normal, las entradas estaban a 2,90€ (aquí hoy estaba a 5€ por ser el día del espectador) y hemos aprovechado para ir en familia a ver una peli. Que digo yo que a ese precio mucha más gente se atrevería a ir al cine más veces, porque a 8€ o 9€ por persona qué queréis que os diga, pero es un capricho algo caro. Claro, aquello estaba a rebosar de gente y no pudimos entrar a la sesión de las 20:00 que queríamos, así que mi novio al final no ha entrado porque mañana madruga bastante y prefería descansar.

Cuando íbamos de camino al centro comercial, el cielo se veía así como amarillo y en algunos puntos marrón (sin exagerar, qué pena que no tenga una foto) y nos temíamos que cuando lloviera lo dejara todo lleno de tierra. Pero bueno, parking cubierto y listo, al menos en el tiempo que estuviéramos dentro. Hemos entrado a ver la de “8 apellidos vascos” que teníamos muchas ganas de ver, y genial, nos hemos reído un rato largo. No os la voy a contar, pero si tenéis oportunidad, id a verla. Merece la pena. Creo que pocas películas españolas han conseguido llenar tantas veces una sala de cine y hacer reír tanto a la gente.

A la salida nos hemos topado con que sí que había llovido, no una gran cantidad de agua, pero de barro se ha puesto todo perdido. Os juro que podía haber puesto cualquier planta en un capó de coche y habría cogido seguro. ¡Qué cantidad de barro por todas partes! Están todos los coches que dan pena, y para colmo el barro está bien pegado.

Le va a hacer una gracia tremenda a mi novio cuando mañana temprano tenga que coger el coche y no vea absolutamente nada por el cristal. Me veo venir que va a tener que sacar el “rasca” que usaba para la nieve a ver si así quita un poco de barro, porque menuda guarrada queda con el limpiaparabrisas. A la que de momento le ha hecho gracia ha sido a mi madre, que se dejó la ropa tendida cuando nos fuimos y hasta que llovió era blanca.

En fin, ha merecido la pena ir al cine a ver una peli. Hacía ya mucho tiempo (pues más o menos un par de años) que no pisaba uno y se me ha hecho hasta raro. Qué queréis que os diga, pero pagar casi 20€ por ir dos personas… prefería verlas “en casa”. Ojalá se decidan a hacer esto de los 3€ más veces, que así seguro que nos animamos a volver a ir al cine como cuando vivíamos en la Ciudad. Hasta entonces, las pelis muy contadas. Y a ver si mañana con luz veo algún coche que todavía no hayan limpiado (que habrá más de uno seguro) y veis lo que os digo del barro. No quiero imaginarme cómo va a estar el Campo el sábado cuando vayamos… Como si no hubiera ya barro suficiente un fin de semana cualquiera.

¡Alegría, alegría!

Atención a todos los que vivís por la zona. Hoy me han dicho que un nuevo peligro anda suelto por aquí y hay que tener mucho cuidado cuando vayamos por la calle. Por lo visto llevaba ya amenazando mucho tiempo, pero hasta hoy no ha empezado a actuar. Señoras y señores, mi hermano se ha sacado el carnet del coche.

Ahora ya bromas a parte, por fin se lo ha sacado. ¿Y sabéis cuál ha sido su truco? Hacerlo lo más complicado posible. Por lo visto ahora el examen práctico no es como cuando yo me examiné hace unos años. En aquel entonces, el examinador te decía el recorrido y por lo general todos los que examinaba ese día hacían el mismo. Como mucho tenía dos recorridos, pero en ningún momento te dejaba conducir a tu aire. Ahora dan 10 minutos de conducción libre y luego otros 15 de conducción guiada. Pues bien, mi hermano ha elegido una ruta con los cruces más complicados del pueblo, pero no solo eso. A la hora de aparcar ha elegido el hueco más pequeño. ¡Con un par! Así que legalmente ya puede conducir. Otro tema es el coche, pero por lo menos ya puede cogerlo si es necesario.

Y como el día parece que es de esos redondos, ¡mi padre ha encontrado trabajo! Es una gran alegría en estos tiempos que corren. Hoy ha firmado el contrato, ¿y sabéis qué? Que lo de la “tarifa plana” de los 100€ para los contratos indefinidos es un timo. No son 100€ lo que cotiza la empresa, ojalá.

Resulta que son 100€ de cotización y punto, ni en broma. Son 100€ por contingencias comunes, pero a eso hay que sumarle desempleo, formaciñon, IRPF… vamos, que se pone en 300€ en un plis plas. 100€… ahí la han colado bien. Claro, luego cuando llega el momento de formalizar el contrato llegan las sorpresas. Pero bueno, tiene trabajo y con contrato. ¿Qué más se puede pedir? Sí, ya. Que nos toque la Euromillones (o similar, no soy quisquillosa). Pero si nunca aciertan a sacar nuestros números, no le podemos hacer nada.

Ojalá tuviéramos más días tan alegres como el de hoy. Pero bueno, las cosas se están arreglando poco a poco. Tengo esperanzas en que alguien se fije en mi curriculum y por fin las cosas marchen. Hasta entonces a seguir dando la vara donde pueda. ¡Que falto yo!

Fallas, día 5: ligeramente accidentado

Para un día, un simple día como cualquier otro, que no le presto tanta atención al móvil y justo es cuando más debería hacerlo. Yo que siempre estoy atenta por si suena y que de vez en cuando lo miro cuando voy por la calle por si no me he dado cuenta y hoy, precisamente hoy, me he permitido el lujo de llevarlo en el bolsillo pero sin prestarle mucha atención. Pues HOY mi novio ha tenido un accidente con el coche y cuando me ha llamado no me he dado cuenta.

No os preocupéis, no le ha pasado nada. Fue en una rotonda que un listillo quiso hacerla recta y se lo ha llevado un poco por delante, pero lo único que ha sufrido ha sido el coche, sobre todo el del otro conductor. Que por cierto ha negado su culpa incluso delante de la policía que ha venido a hacer el parte. ¿Sabéis cual ha sido su respuesta cuando le han pedido que lo firme si está conforme? Que no firma porque él no es culpable, eran los dos policías que se habían compinchado contra él para inculparle. Hay que ver lo imaginativa y retorcida que puede ser alguna gente.

Y volviendo al tema de estos días, hoy han dado los premios de las fallas, que determinarán el orden en que las queman pasado mañana. Como los han dado después del maratón no tengo ni idea de quién ha ganado, pero esa se quemará sobre las 4 de la madrugada.

Han habido varios espectáculos a lo largo del día, pero con todo el follón del accidente, el seguro y la policía (que me ha tocado ir andando al quinto pino a pedir una cosa) al único que he podido ir ha sido al que ha tenido lugar hace hora y pico. Así que mañana a parte de un par de fotos es muy probable que tengáis un vídeo. ¡Me voy a estrenar con los vídeos!

En fin, ha sido un día muy ajetreado. Que sé que tengo algunas cosas pendientes todavía, pero prometo que mañana me pondré al día con algunas de ellas. Hoy ya tengo la cabeza a dos parpadeos de pegarle un cacharrazo al teclado. Os dejo con una foto de una falla que hasta hoy no había visto y que ha quedado de los primeros puestos. No sé en cual (bueno, no me acuerdo, tengo memoria de pez a estas horas) pero ha quedado entre los primeros 4.

IMG_20140317_213118

Ahora a rezar para que la despertá de dentro de un rato sea igual de suave que la de hoy. Se ve que no llega el presupuesto para todos y sólo sonó en un tramo algo lejos. Que siga así.

Esto me suena de algo…

Último día de Febrero. Mi novio anda ya a un par de días de poder respirar tranquilo y sobre todo de dormir un poco más. Hoy sin ir mas lejos se fue a eso de las 8:00 y ha vuelto a las 23:00. Un poco más y se queda a hacer noche allí. Total, para volver en un rato…

El lunes empezarán un par de semanitas de vacaciones que le deben entre las horas extra y días libres que tiene acumulados, y no nos vienen nada mal, porque me vais a permitir que me repita un poco, pero es el tema del día. Nuestro coche vuelve a dar problemas, y esta vez gordos.

Ojalá fuera el mismo de la otra vez, pero lo hemos llevado al mecánico que vamos siempre y dice que arreglarle lo que tiene mal costaría unos 1.000€. Lo malo es que sin esos arreglos lo mismo dura el coche dos días que 2 meses. Ahora mismo estamos al tanto de cada ruidito nuevo que le sale, porque desde hace cosa de un mes han aparecido un par. Creo que de esta ya no sale. Ese presupuesto ya es demasiado y tenemos miedo que después de arreglarlo siga fallando y al final nos quedemos sin el coche y sin el dinero.

Esa es otra, tener que posponer el buscar casa para poder arreglar el coche tampoco es algo que me haga mucha gracia, pero sin el coche no hay trabajo, así que es una situación algo delicada. Ahora que me estoy releyendo, ¿no os suena de algo?

En fin, que a punto de levantar cabeza de una vez y poder establecernos y sale esto. Si me saliera trabajo de una vez (ya queda poco para fallas y siguen sin llamarme) las cosas serían distintas (de verdad, ¿no os suena?). Pero yo soy optimista y de algún modo lo arreglaremos. Menos mal que al menos esta vez tengo a la familia cerca. Para ser exactos a unos 3 metros.

Por cierto. Gracias Mamá de Nico y Mariajo por vuestras palabras de ayer. Si no fuera porque he vuelto a las andadas y escribo tarde ya habría contestado a toooodos los comentarios atrasados que tengo. Que yo lo he intentado y lo intento, de verdad, pero creo que de momento es algo complicado. Pero tarde o temprano conseguiré organizarme y publicar a una hora decente. Hasta que lo consiga, busco momentos para contestaros en los que no me quede dormida a mitad y pueda escribir con algo de coherencia.