Día de tejer junto a la estufa

Y ya estamos en 2014. Muchos hoy pasan el día de resaca, yo lo he pasado prácticamente en pijama dándole a la aguja de crochet (más que una bufanda parece una manta tamaño cama de matrimonio) y viendo la tele. Es más, ayer por la noche también estuve casi todo el tiempo en pijama. Me lo quité para hacernos una foto todos los nietos juntos. Y oye, tan cómoda que pasé la noche. Con aquello de que Rafita está enfermo (aunque ya está mucho mejor sigue todavía con medicación y hay que tener cuidado con él) y no quería dejarlo solo, no salimos de fiesta como años atrás. Pero lo pasamos bien haciéndonos fotos en la escalera con los pijamas puestos y haciendo el tonto.

Y en realidad hoy ha sido un día muy tranquilo, demasiado diría yo. Pero como no ha parado de llover hasta ya entrada la noche, tampoco daba pie a mucho más que ver la tele calentita bajo una manta. Así que hoy me vais a perdonar, pero yo me voy a intentar conseguir un hueco en algún sitio cómodo, que tengo ya la espalda machacada de la silla y quiero continuar con la bufanda (sí, todavía está por acabar). 8 personas para 5 lugares cómodos. Porque somos civilizados, si no ya nos habríamos arrancado la cabeza tras un par de horas en las sillas. Qué poquito me duró el poder sentarme en el sofá…

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De películas incompletas

Estos alemanes nunca dejarán de sorprenderme, lo tengo claro. Y es que hay cosas que si no las ves desde el punto de vista de un extranjero, pasan totalmente desapercibidas. Como por ejemplo el tema de las películas en la tele. En un país que da la sensación de progresista hay censura. Sí, censura en las películas.

Al principio no me di cuenta, pensaba que en un despiste me había perdido una escena de una película que había visto previamente en España. Pero después de ver varias con este “despiste”, llegué a la conclusión de que cortan determinadas escenas premeditadamente. Escenas un tanto violentas o de cama, por ejemplo, son eliminadas de la película. Al principio lo achaqué a que estaban dándola en horario infantil y claro, ahí lo entiendo perfectamente. Pero incluso en películas a las 3 de la madrugada siguen cortándolas.

Yo que soy bastante fan de las películas de terror y acción, a algunas le quitan escenas que dejan la trama un poco “pobre”. Tampoco os creáis que son escenas demasiado inapropiadas, en España podemos ver esas películas íntegras un domingo cualquiera por la tarde. Ya sé lo que estáis pensando, que en España podrían hacer eso de vez en cuando a la hora en que los niños andan todavía pegando vueltas. Lo que no he averiguado es si las que se emiten en el cine también las cortan.

La contradicción viene cuando poco después de la “hora punta” (a las 22:30) que empiezan la segunda ronda de películas en muchos canales, podemos encontrar películas tipo Saw (película suave donde las haya) enseñando tripas y sangre al máximo. Es algo que no acabo de entender. De hecho hace poco pusieron Saw ¿4? ¿5? y la pusieron entera. Que vamos, si se ponen a censurar esa, se hubieran quedado con a penas 15 minutos para emitir. Y si es por el tema se enseñar carne, no imagináis la de tetas (y otros varios) al aire que se pueden ver en algunos programas a las 5 de la tarde.

Que a mí no me cuadra. Tienen un doble rasero un tanto confuso. Pero bueno, a mí ya me da igual, porque dentro de nada estaré de nuevo en España y veré la tele ¡hasta en mi idioma! Nunca pensé que llegaría el día en que dijera esto, pero echo de menos la telebasura que nos endosan allí en España. Pero sin alarmas, que no la echo de menos toda.

Mañana día de elecciones

Hoy no os voy a dar la brasa otra vez con el coche. Total, tampoco hay nada nuevo que contar del tema. Seguimos buscando, y somos optimistas que la semana que viene podremos encontrar el nuestro. En realidad ha sido un día muy tranquilo.

Mi novio se ha ido a trabajar al restaurante y a la pizzería y yo me he pasado todo el día sola. Y tal y como me temía, se la querían volver a jugar con el turno para mañana y ponérselo igual que la semana pasada. Pero hoy no se ha conformado, y les ha dicho bien claro que él tiene otro trabajo, y que ese turno no puede hacerlo. Así que después de hablarlo, le han dado el turno que él quería.

Y a mí me ronda por la cabeza si mañana habrá mucha faena en los dos trabajos, porque para los que no lo sepáis, mañana hay elecciones aquí en Alemania. Llevan ya casi un mes dando la vara con el tema, como para no darse cuenta. Lo que me sorprende que es hoy le han dedicado un programa de 2 horas de esos que de normal son “informales” a hablar de ellas.

Y no sólo eso, han hecho una especie de sondeo con mensajitos para saber (creo) la intención de voto. De esos que en España se usan para “si quieres salvar al tal concursante, envía un mensaje con el texto SALVAR al 777777”. Que hasta han organizado concursos en que los equipos se decidían según a quién iban a votar. Menudo circo han montado entorno a las votaciones de mañana.

He de reconocer que yo no estoy muy puesta en política, pero la cara de la Merkel la conozco. Y supongo que aquí será cono en España, que cada canal de televisión tira hacia donde le conviene, porque unos canales le daban “una clara ventaja” y otros “pocos partidarios” (que los porcentajes sí que los entiendo). Lo que me ha llamado la atención es que hay un partido que se llama “los piratas” y que por lo visto tiene seguidores. Yo no sé en qué se basarán sus ideales, pero cuando escucho “el partido pirata” me suena a cachondeo.

Así que nada, ha sido una tarde/noche llena de programas en la tele con temática política. Y entre que no lo entiendo sin mi traductor y que tampoco es un tema que me llame la atención, he preferido ponerme una peli de esas que ya he visto tropecientas veces. Total, yo no puedo votar, así que mañana será para mí como cualquier otro día quitando que la tele será un poco monotemática. Creo que voy a prepararme varios libros para mañana…

Y aquí tenéis el programa que os prometí

Bueno, he conseguido separar a mi novio del mando y dejarme ver el programa en vez de uno de sus programas favoritos. Dos horas de programa. Al menos me he podido enterar bastante bien de lo que pasaba, que lo que era en español sólo lo han subtitulado.

Han mandado a un niñato alcohólico y fumador empedernido y a una pija requetemaquillada a una comuna hippy, y sí, me he enterado de donde era. Los han mandado a un pueblecito de Castellón llamado San Joan del Moro. Bueno, el pueblecito en realidad es lo más cercano que hay, porque estaban en medio del campo a 20 km de la civilización. A la pija la han conseguido sacar del coche 2 horas después de que se diera cuenta de que no iba a un hotel con spa y piscina. Menudo dramón…

Pues allí los han soltado entre lágrimas y llantos de “me quiero ir con mi madre”. Resulta que les dicen que los mandan de vacaciones (muy lógico, tratas peor que a un perro a tu madre y ella de manda de vacaciones) de verdad que no sé cómo no se dan cuenta. He de decir que la pareja española que los tenía en casa parecen muy majos y no han dado ninguna mala impresión. Muy comprensivos, muy pacientes… y nada de parecer unos retrógrados de campo como me temía.

Los han hecho trabajar, ensuciarse, madrugar y lo primero que les hicieron fue quitarles los litros de alcohol que llevaban (los dos) y el tabaco, aunque escondieron bastante “por si acaso”. Eso y toda su ropa, maquillaje y móviles (dime tú donde iban a enchufar el cargador si no tenían luz) que les han devuelto cuando se han ido de allí. De lo que más se quejaban al principio era de que ellos aquí en Alemania cuando quieren fruta la compran en el super, no entendían el concepto de cultivarla. Les han llevado a recoger naranjas y otras cosillas del campo.

Al final se han ido contentos (parece que han cambiado aunque sea un poco) y ella se ha enterado de que estaba embarazada allí en España. Ha tenido tiempo de conocer la sanidad pública de primera mano, con sus tiempos de espera incluidos.

Al final ha sido mejor de lo que esperaba, y el programa no daba la sensación de querer enseñar la parte “tercermundista” de España, sino otra forma de vivir la vida de una familia peculiar. No han dado la sensación de “garrulos” que me temía, sólo han dado otro punto de vista. Ha sido bastante entretenido.

Desde la distancia

Para empezar, quiero dar mi más sentido pésame a todas las familias que ha perdido a algún miembro o amigo en el accidente de tren que ocurrió ayer por la noche en Santiago. Es una gran tragedia que ha conmovido a mucha gente y no solo en España.

Anoche, poco después de escribir el post y publicarlo, me enteré del accidente que ha ocurrido en Santiago, pero no por la tele, sino por Twitter. Es la única manera que tengo de enterarme rápido si ocurre algo en España, y es que aquí las noticias hasta hoy no han dicho ni pio.

Yo no tengo familia en Santiago, pero me imagino la situación que tienen que vivir los expatriados que sí la tienen. Porque claro, en esos momentos no puedes ponerte en contacto con ellos. Según leí (que fue lo único que pude hacer para informarme) había saturación de línea. En ese momento se tiene que sentir una gran impotencia por estar lejos y no poder saber si la gente a la que quieres están bien. Si algo ocurriera cerca de mi familia y no pudiera saber nada de ellos, me volvería loca, porque en ese momento ¿a quién o qué acudes para informarte?

El único canal en el que se podía seguir la noticia era la CNN, que aunque fuera en inglés, informó bastante bien de lo ocurrido. Y he de decir que me avergüenza el trato que se le ha dado al accidente en España por parte de los medios. Por lo que pude leer, ningún canal interrumpió su programación ni dijo nada, y cuando lo hicieron, pecaron de “amarillismo”. Ni qué decir tiene que el presidente solo dijo “mañana voy” estando cerca y en el comunicado hizo un copia-pega de otro comunicado anterior por un terremoto. Simplemente vergonzoso.

Por otro lado, toda la gente que se movilizó para ayudar es admirable. Personas que como podían ayudaban, aunque estuvieran de huelga, de vacaciones o simplemente hubiera acabado su turno. Incluso gente que ponía su granito de arena donando sangre a altas horas de la madrugada.

Me uno a toda la gente que desde la distancia está dando su apoyo a los gallegos, y aunque sea lo único que puedo hacer, #ÁnimoGalicia. Y rezo para que esto no vuelva a ocurrir.

Hasta en los anuncios son directos

Está llegando un punto en que ya nada de lo que vea por aquí debería sorprenderme (al menos de momento, que no tengo mucha variedad de actividades). Pero algo tan cotidiano como ver la tele puede sorprender, y mucho.

Aquí en el camping recibimos la tele por satélite, y los canales que más vemos son de Alemania y de Austria que básicamente son los mismos, la diferencia está en los telediarios y algunos anuncios. Y crea un poco de confusión, porque más de una vez me he emocionado con una oferta de alguna tienda y mi novio ha roto la burbuja diciendo “es en Austria, eso aquí no lo hay”. Pero el anuncio de hoy me ha sorprendido, sea del país que sea.

Os lo explico. Imaginaros niños yendo por la calle jugando, algunos van dándole patadas a una lata, otros escuchan música y se creen estrellas del pop… Todos muy felices por la calle ensimismados con sus juegos. Todo muy happy y muy bonito, hasta que una niña ve una bici al otro lado de la calle. Sonríe con la bici rosa, va a por ella y… ¡un coche la atropella! Así, sin más, y para colmo muy realista.

He visto el anuncio y estaba sonriendo con él, aunque no lo entendiera muy bien (que algo voy pillando de vez en cuando) pero el final me ha dejado de piedra, no me lo hubiera imaginado. ¿No podían dar el mensaje de otra manera? ¿De verdad era necesario enseñar el atropello de una niña? Creo que lo que quieren decir es que hay que tener cuidado con ellos por la calle, pero que lo pinten así… acojona.

Los que vivís aquí o en Austria seguro que sabéis de qué anuncio os hablo. Ahora que lo pienso, igual no, que no se qué país lo emite. Pero al fin y al cabo me parece un anuncio muy fuerte para  para un mensaje que hay mil maneras de decir.

Pero he de reconocer que a partir de ahora voy a ir en el coche muy intranquila cuando vea un grupo de niños en bici (que hay muchos). Que el mensaje me ha llegado, y mucho. A partir de ahora todos van a ser pequeños kamikaces en potencia que en cualquier momento pueden cruzarse en el camino.

Por cierto, todavía no he averiguado qué fue la explosión de ayer, pero os tendré al tanto nada más lo sepa, que yo sigo empeñada en saberlo y no voy a parar (una que es muy cotilla y tiene mucho tiempo libre).

Que viva la tele

He leído en otros blogs que hay gente que la tele alemana no les gusta. He de decir que yo estoy encantada con ella. Me hace mucha compañía en esas interminables horas que paso sola con los perros. Y es que, a pesar de que en muchos canales son muy aficionados a los “realitys” de cualquier tema, también hay programas que me encantan. Desde que descubrí que hay un canal que pone todas mis series favoritas a lo largo del día, es uno de los que más veo.

A parte, siempre ponen alguna película decente hasta altas horas de la madrugada, no como en España que a la gente que somos un poco nocturnos nos obligan a ver a la pitonisa Lola en muchos canales y en el resto jueguecitos chorras del tipo “2+2”. Al final por aburrimiento acabábamos viendo un documental que dormía hasta las piedras. Aquí por suerte eso no pasa, y en algunos canales, si te pierdes la sesión de las 20:15 (la hora en que acaba el telediario y empieza la “hora punta” en la tele) no pasa nada, que sobre las 00:30 volverán a poner la misma otra vez. Todo un detalle para la gente que trabaja hasta tarde.

Vale que no es del todo gratis, ya que hay que pagar 18€ al mes por ver la tele pública. Pero bueno, que se le va a hacer. Porque ya nos ha llegado la cartita “invitándonos” amablemente a pagar ese dinero al mes. Da igual que no tengas tele ni radio, hay que pagarlo igual. Menos mal que solo hay que pagarlo una vez por casa y no por persona, que me han comentado que antes era por aparato. Menuda ruina para algunos.

He de decir que haberme tragado tantas pelis tantas veces tiene sus ventajas, que ahora las veo en alemán y, como me acuerdo de los diálogos, voy aprendiendo palabras nuevas a diario. Hay algunas que hablan demasiado rápido para mí, pero alguna palabrilla suelta cae. Parece mentira que haya aprendido más con la tele que con el curso de alemán.

Como nota curiosa para los que no viváis en Alemania, deciros que hay un canal para niños que tiene 24 horas al día un personaje en la tele. Una especie de comentarista para los peques (según me han explicado) que lo comenta todo. Es un cuadrado marrón con manos y patas que tiene la cara dividida por una cruz. A mi me parece una galleta amorfa, y de verdad me parece un personaje grotesco para los niños. Y por alguna extraña razón, odio esa galleta. Cada vez que cambio de canal me la encuentro haciendo zaping y cada día la odio más. No preguntéis por qué. La odio y punto.

Definitivamente, me gusta la tele alemana, aunque no entienda demasiado. Lo que no tiene ni pies ni cabeza para mí, son algunos anuncios. Pero por el resto, yo encantada, que a este ritmo en un par de meses ya podré formar frases de más de 4 palabras seguidas.