Ya queda menos!

Llevo días diciendo “mañana escribo que hoy estoy destrozada”, pero resulta que el día siguiente es todavía peor. Así desde hace semana y pico. Lo primero, la prueba de la glucosa salió bien, tuve revisión y como no me pesaron, todo fue bien. Ya de la próxima no me libro, que llevo 7 kilazos largos cogidos en estos meses. Me va a pegar un puro la matrona cuando me vea… Iré con mi madre, que intimida y así no me riñe.

En cuanto a la obra, ya tenemos prácticamente la cocina y el baño terminados. Tenemos agua caliente, funcionan los fogones, algunos muebles… Va la cosa muy bien, más rápido de lo que yo esperaba. Tanto que veo factible el mudarnos a final de mes. Dios, otra mudanza más. Aunque bueno, esta es definitiva, se acabó el ir pegando tumbos por la vida. 

Están siendo unas semanas agotadoras. 8 horas de trabajo y luego al piso a limpiar, a buscar muebles, materiales… Nos pasamos al cabo del día unas 12 o 13 horas. Estoy rendida…

En fin, se supone que mañana me van a recetar algo de hierro que me ayude con el cansancio. No creo que me ayude con la acidez, la calentura del labio, el tic del ojo… (viva el estrés) pero por lo menos no me dormiré por todas las esquinas. Sin ir más lejos hoy casi me duermo en la cena con unos amigos. Si es que me puede el sueño, y más en un sitio cómodo…

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Se acabaron las vacaciones

Pues eso, esta semana a parte del puente y un resfriado de narices (por segunda vez en dos semanas) estaba de vacaciones. Se suponía que era para adelantar faena en el piso, pero quitando todo el polvo que he barrido del suelo, poco más he podido hacer yo. Eso sí, por fin se están viendo resultados, han dejado de destruir para empezar a construir de una vez. La cocina ya casi parece una cocina, y el cuarto de baño… Bueno, tiene más faena y todavía da un poco de miedo, pero todo se andará. 

Y la Peque, dando guerra. Me patea de lo lindo cada vez que puede (básicamente cuando le da la gana). Así de golpe me ha vuelto a crecer la tripa, que ya estaba un poco estabilizada. Ahora ya se me nota con casi toda la ropa que me pongo y la gente me dice que por fin se nota algo. ¡Hombre, pues ya puede que voy camino de los 6 meses! No iba a quedarme sin tripón. Ahora lo que pasa es que estoy muy cansada. Supongo que el resfriado tiene mucho que ver, pero he tenido ratos de arrastrarme por los rincones. Ya veremos mañana en la vuelta al trabajo como acabo la jornada. La parte buena es que esta semana va a ser corta, solo 4 días de faena y fin de semana. 

Por cierto, al final la semana pasada no fue tan mala la cita con la matrona. Yo creo que vio a mi madre y se cortó con lo del peso. Me dio cita para la temida prueba de la glucosa y ale, el lunes que viene hasta las cejas de azúcar de buena mañana. Para compensar, por la tarde tenemos eco por lo privado. 

En fin, voy a ver si consigo pegar ojo. Por favor, insomnio hoy no… Ya está bien de no poder dormir de noche…

Sigo aquí, aunque no lo parezca

De verdad, no me ha tragado la tierra, ni me han abducido ni nada por el estilo. Sigo viva, cansada pero viva. Seguimos de reformas en el piso, por fin esta semana parece que ya han dejado de romper para empezar a construir. Ya tenía ganas de ver ciertas paredes. De verdad, da miedo ver lo que va a ser la cocina en breve. Y para muestra, un botón. Esta era mi “cocina” la semana pasada.

  
Si, le falta parte del muro, la ventana, reforzar varios ladrillos… por no mencionar la capa de material para tapar todos esos agujeros que tiene. Menos mal que ya tiene un aspecto muy diferente y parece una habitación completa. Lo único que me sigue preocupando es si los muebles de la cocina (los de arriba) no pesarán demasiado para ese muro. Si es que había días en que dudaba que se tuviera en pie él solo. Pues imaginaros ahora el cuarto de baño. No os lo enseño que lloráis seguro, pero estaba de la misma guisa. 

Esta semana han traído las ventanas (casi todas con las medidas correctas) y tengo una pila de tablones de madera aplicadas en la que será la habitación de Miniroxu. Con un poco de suerte empiezo a ver algo de color este fin de semana. Qué ganas de verlo ya más avanzado…

Y la semana pasada fue una semana de cambios para mí. ¡Por fin ya voy notando a la peque! Me patea, se da la vuelta, me salen picos en la tripa… Me veo venir que va a ser igual de bruta que yo… 

Me hicieron la eco de las 20 semanas, y todo salió perfecto. Las fotos que nos sacaron no eran muy allá (una pierna, la cabeza vista desde arriba, las costillas…) pero a mí con que me dijeran que todo estaba bien ya era más que suficiente. Mañana tengo otra vez cita con la matrona, pero esta vez llevo refuerzos. Si me dice algo que no debe, mi madre le saca los ojos. 

Bueno, creo que de momento es todo. Seguro que me dejo algo por contaros, pero es que ya la cabeza no me da para más hoy. Espero no tardar otras dos semanas en escribir. Maldito cansancio…

¿Poco a poco?

No puedo más, estoy rendida, y no tiene pinta de que vaya a ser más tranquilo a partir de ahora. No quería contarlo antes no fuera a gafarlo, pero ahora ya está todo hecho (bueno, la parte “fácil”) así que os cuento. ¡Nos hemos comprado un piso! Cerca de mis padres, para reformar y grandote. La verdad es que ha salido a buen precio, pero tiene una de faena… Básicamente hemos comprado 4 paredes. El resto hay que hacerlo poco a poco. Así que aquí nos tenéis, reformando un piso en los ratos libres que nos deja el trabajo. Bueno, en realidad yo quito el papel pintado de las paredes y Roxu tira muros abajo. Teniendo el cuenta la tripa que me empieza a asomar ya de un modo evidente, no tengo muchas posibilidades de ayudar en mucho. 

¿Que no había bastante con tener un peque? Pues nos hipotecamos al mismo tiempo. Y ya que estamos, hacemos la reforma nosotros mismos. Yo de verdad que en estos momentos no doy más. Llego a casa derrotada, y estamos a martes. El sábado no quiero imaginarme el nivel de cansancio que llevaré. Sé que debería tomarme las cosas con un poco de calma, pero yo a lo que me dedico básicamente es a elegir colores y hacer papeleo. 

Bueno, voy a darme la vuelta ya y a dormir. Se me están pasando las semanas volando… Camino de las 20 semanas ya… Y el único signo a parte del cansancio es la tripa. El martes que viene volvemos a verla. ¡Qué ganas tengo ya!