Frío y nieve

Hacía mucho que no veía nieve. Más o menos desde que llegué a España. Y aquí en el pueblo… Ya hace un porrón de años que no nevaba en la montaña. ¡Hasta hoy! Hay que ver, dos copos de nieve en la cima de la montaña y ya nos emocionamos. La pena es que haya durado a penas unas horas. Mirad.

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Menudo frío esta mañana. Si es que parece mentira que hace unas semanas estaba en El Campo en manga corta y esta mañana me hubiera venido bien un pasamontañas. Llamarme exagerada, pero ya me he aclimatado y paso un frío terrible.

En fin, menos mal que me han cambiado el horario y entro un poco mas tarde, porque a las 8 de la mañana hacía un frío que pelaba. Con eso de empezar a las 10:30, ya pilla el solecito calentando. Si al final no va a ser tan malo el cambio. Me han quitado dos tardes libres y me hacen entrar mas tarde. Pensé que el cambio podía haber sido mejor, pero pensándolo no está tan mal, y menos siendo yo tan nocturna. Y ya me dejaran dormir por las mañanas…

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Ahora que aguante sin nevar

Ya estamos a 8 de Diciembre. ¡A 8! Se me están pasando rápidos estos días, y más que van a correr a partir de mañana. Mi seguidora Mariajo que lleva la cuenta de los días que faltan mejor que yo ha sido la que me ha abierto los ojos. ¡Quedan 8 días! Aunque os parezca mentira porque la que se va soy yo, anda perdidísima con el día en el que vivo. Se me juntan todos porque me parece iguales quitando los dos anteriores que sí que hice algo fuera de lo común. Sin ir más lejos, hoy pensaba ir a hacer la moñas en la nieve y cuando he mirado por la ventana me he dado cuenta de que ya no queda.

Hace un par de días cayó la nevada que dejó todo blanco y esa noche nos fuimos a una parte del camping que tiene una pendiente algo pronunciada aunque corta. Nunca había tenido la oportunidad de disfrutar de la nieve como Dios manda y allí nos fuimos mi novio y yo armados con una bolsa de la compra. Hay que ver lo que puede dar de sí unos céntimos de plástico y unos centímetros de nieve. ¡Y lo rápido que se puede bajar montada en una bolsa de la compra! Anda que subí pocas veces para tirarme. Y es que no lo puedo evitar, mi lado infantil de vez en cuando sale a flote y lo disfruto como la que más.

Pero hoy hemos tenido 4 grados que han derretido casi toda la nieve que había así que nos ha fastidiado los planes. Ahora estamos rezando para que no vuelva a nevar y acabe de irse la poca que queda de cara al viaje.

Todavía estoy que no acabo de creerme que en cuestión de 10 días voy a estar de nuevo con la familia. Queda muy poquito y muchas cosas por hacer en la caseta y la caravana. Este fin de semana me lo he tomado de “relax”, pero ya mañana me toca ponerme las pilas para empezar a tener las cosas empaquetadas. Y ahora mismo estoy viendo las previsiones del tiempo y dicen 12 grados para esta semana que entra. ¡Yuju! ¡Calorcito! Y que aguante una semana más. ¡El día se va acercando!

El espíritu navideño en pleno apogeo

Hoy os traigo un post con fotos. Hemos tenido una mañana interesante y con cosas muy curiosas a parte de la nevada que nos ha caído de camino. ¡Y por supuesto no podía quedarme sin compartirlas con vosotros! Prometo que no es un reportaje fotográfico, que tampoco me he vuelto loca.

Ayer, después de horas de viento, sin previo aviso comenzó a nevar. Y vaya si nevó, esta mañana todavía quedaba bastante, y los perretes se han vuelto locos jugando en el jardín. No les entusiasma eso de que se les congelen las patitas, pero parece que se les cargan las pilas y no paran de correr. Esta ha sido la estampa que me he encontrado al abrir la puerta de la caseta.

Foto 1

Luego nos hemos ido a hacer algo de papeleo al pueblo y a la vuelta hemos visto un cartel de que este fin de semana había mercado de Navidad, así que ya que nos pillaba cerca hemos pasado por allí. Todo hay que decirlo, no encontrábamos el sitio, pero pensamos que estaría cerca del ayuntamiento y cuando hemos llegado nos hemos encontrado con esto.

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¡Un calendario de adviento montado en las ventanas del edificio! Imaginación no les falta para la decoración navideña, y si a eso le sumamos la locura que les entra con la Navidad, este es el resultado.

Justo al lado del edificio estaba la entrada al mercado navideño, que para lo pequeño que es el pueblo la verdad es que me ha sorprendido lo grande que es. Por desgracia no empezaba hasta las 5 (hora en que mi novio entraba a trabajar en la pizzería) así que sólo lo hemos podido ver montado con las casetas cerradas. A esa hora tenía pinta de ser un poco triste, pero seguro que con gente tiene que ser precioso.

Foto 3

Lo que sí estaba ya listo era un corral con animales, como burros pequeños, patos, unos pollos muy raros y ovejas. Y a mí me han enamorado las ovejitas pequeñas. Eran tan monas… Aquí me tenéis con una de ellas mordisqueando mis guantes.

Foto 4

Lo bueno es que mañana el mercado navideño abre por la mañana, así que si todo va bien iremos a darnos una vuelta con algo más de ambiente del que había hoy. ¡Qué ganas tengo! Y el fin de semana que viene con un poco de suerte iremos a ver el de la ciudad, que si no me equivoco es uno de los más grandes de toda Alemania. ¡Fiesta, fiesta!

Y el parte meteorológico para esta noche está siendo ráfagas de viento moderadamente fuertes con nieve cada pocos minutos. Sumado a lo de esta mañana, ya no se ve césped por ningún lado. Si mañana vamos al mercado, seguro que habrá cuajado incluso en el pueblo. ¡Y prometo fotos del mercado abierto y de los pollos raros! Ale, ya me puedo ir contenta a España que nevar ha nevado y con ganas. Pero que pare la semana que viene que no quiero ver ni un copo cuando salgamos de viaje.

Adaptarse al frío

Anoche entramos en la temida fase de “grados negativos” que hizo que cayera una pequeña nevada. Y si antes os digo que hoy saco una foto y la subo, antes sale el sol y la derrite toda (eso sí, sin subir de 0 grados). Hoy ha hecho fresquito, pero con un solazo tremendo hasta medio día. A partir de ahí se ha ido nublando hasta tener un cielo gris en poco menos de una hora. Al final han vuelto a caer 4 gotas, o al menos eso creo, porque la nieve cuando cae sobre la caseta no suena como la lluvia, que a veces no nos deja ni escuchar la tele.

Anoche cuando mi novio llegó salimos fuera bien abrigados y estuvimos haciendo el moñas con los perretes durante unos minutos. Entre otras cosas, me sacó unas cuantas fotos a traición con mis pelos de loca y mi chandal de andar por casa. Y ya aprovechando estuvimos haciendo un par de fotos a la nieve. La mala suerte es que fueron con su móvil y tiene turno de tarde, así que podré copiarme las fotos después de que esto se publique. Ya las veréis (al menos en las que no salgo yo, qué vergüenza…)

Y esta mañana ha llegado la dueña del camping preocupada a tocarnos a la puerta. Que si nos hacía falta más gas, que si habíamos pasado mucho frío… que yo agradezco el detalle, me parece genial que se preocupe por nosotros. Pero teniendo en cuenta que la diferencia de temperatura de ayer por la noche con las últimas 10 no ha sido de más de un par de grados… no sé, quizá llega un poco tarde.

Y sorprendentemente me estoy acostumbrando al frío. Si hace cosa de un mes a 5 grados con la estufa a nivel medio tenía fresquito, ahora a -3 la pongo al mínimo y sigo estando a gusto. Incluso me he podido permitir quitarme alguna capa de ropa para limpiar, que eso de no poder mover las articulaciones mientras friego es un poco incómodo. ¡Hasta tengo los pies medio tibios! La única pega es que la cama está fría de narices cuando nos acostamos, pero contra eso tenemos un remedio económico y que no falla. Mandamos a los perretes a dormir 10 minutos antes y cuando vamos ya está más calentita.

En fin, a todo se acostumbra una, pero ya que tengo que aguantar el frío unos días más, que al menos pueda disfrutar de la nieve. Cuando vuelva a España, me va a parecer una primavera adelantada. 11 graditos frente a los -3 que tenemos aquí… ¡os los cambio!

Qué bonito aunque esté oscuro

¡Está nevando! Me ha pillado totalmente por sorpresa viendo la tele con los perretes metidos conmigo en la batamanta. Y no es que haga frío aquí dentro, es que me gusta y me ayuda a que los pies tengan algo de sensibilidad ante lo fríos que los tengo. Contra eso no puedo hacer nada, se me enfrían en Octubre y hasta Abril no se calientan.

Ya hacía días que anunciaban nieve por aquí cerca, pero como seguía lloviendo pensaba que aún le quedaba. De hecho, los del camping nos dijeron que por estas fechas el año pasado ya lo tenían nevado. Llamarme tonta, pero tenía ganas. Quería volver a ver la nieve antes de volver a España. Pues así estaba yo, convencida de que sería una tarde más de aburrimiento y soledad (mi novio esta semana tiene turno de tarde) en la que no pasaría nada fuera de lo común.

En estas que hace una hora que me llamó desde el trabajo. “Asómate a la ventana” “Es que está todo muy oscuro, no veo nada. ¿Qué se supone que debe haber?” “¡Está nevando!” Y rápida he abierto la puerta y he asomado la cabeza. ¡Nieve! El coche, las bicis, el jardín… todo con una capita blanca. No os voy a engañar, me encanta. Es una de las pocas cosas que voy a echar de menos en España. A todo esto yo todavía con el móvil en la oreja y mi novio casi gritando que no saliera fuera, que hacía frío y que aguantara, que luego saldríamos los 4 a dar un pequeño paseo y que tenía que mantenerme calentita para luego.

Así que aquí estoy, pegada a la ventana mirando cada dos por tres los focos que iluminan el camino del camping viendo copitos de nieve caer. No es una gran nevada, que me las conozco del invierno pasado, pero se ven flotando en la luz cayendo despacito. Y puede que os parezca una tontería, pero hasta el invierno pasado no imaginaba que una nevada pudiera ser tan silenciosa.

Si mañana sigue la nieve aquí, prometo subiros una foto para que lo veáis. No sé si aguantará o se fundirá antes de que me levante, pero si puedo me llevaré un recuerdo y lo compartiré con vosotros. ¡Nieve, nieve!