Creciendo sin parar

Aquí estoy de vuelta, intentando retomar este espacio que últimamente tengo muy abandonado. La peque me absorbe (de buen gusto) y la inspiración cuesta en estos momentos. Ella crece por días, en estos casi tres meses y medio ha dado un cambio considerable. Es tremenda, todavía no se tiene sentada sola, pero le encanta pasar momentos de pie. Se ríe con todo el mundo, pero solo si ha comido hace poco. Tiene al barrio enamorado. 

Y a mí me queda algo más de un mes para volver al trabajo. Al principio me agobiaba muchísimo el pensar en el poco tiempo que podría disfrutar de ella a jornada completa, pero ahora ya me voy relajando un poco y pienso que todavía me queda un mes. Y menos mal que me guardé el mes de vacaciones y lo voy a disfrutar ahora, porque tener que dejarla ya la semana que viene, ufff… Que soy de la opinión de que 16 semanas no son nada, ni siquiera es suficiente para que no dependan exclusivamente de la teta. Al menos tendría que dar tiempo a que empiece a comer algunas cositas diferentes. Pero tengo la gran suerte de que mi jefe me da la oportunidad de trabajar media jornada en casa hasta que la peque ya coma algunas cositas sólidas (bueno, en puré o como tenga que comerlo, ya iremos viendo). Así que la separación será más breve un tiempo. Un gran alivio para mí, la verdad. Tener que separarme de ella 8 horas diarias siendo tan pequeñita me rompe el alma. Que yo sé que va a estar bien, en las mejores manos posibles. Pero no deja de ser muy pequeña. 

En fin, voy a aprovechar que ya parece que se ha dormido profundamente y voy a dormir yo también. Que no es que duerma mal, pero se agradecen unas horas de sueño seguidas. Si os digo que la niña es lo que menos me despierta por las noches…

Menos mal…

Cuando dije a la gente que estaba embarazada, todos me decían lo mismo. Aprovecha ahora que cuando nazca no vas a dormir. Aquí estamos, un domingo a las 12 de la mañana y hace escasos minutos que nos hemos levantado TODOS. La nena pidió su desayuno a eso de las 7:30, pero 10 minutos después ya estaba durmiendo otra vez hasta hace un ratito.Que no digo yo que todos los domingos vayan a ser así, pero la nena duerme genial de momento y lo mínimo le dan las 10 en la cama conmigo. Hace su toma o 2 tomas por la noche desde que me acuesto y vuelta a dormir.

La gente me dice que me ha tocado la lotería con la peque. Como si yo no lo supiera… Duerme que da gusto, no da un ruido, se duerme sola en la cuna por las noches sin que tenga que pasearla o acunarla hasta el agotamiento… Vamos, la lotería no, el gordo me ha tocado. Yo que soy muy dormilona, era una de las cosas con las que me asustaba la gente. Pues lo sigo siendo igual, o incluso más, que ahora tengo excusa para estar en la cama hasta las 10 sin remordimientos.

Por cierto, sé que hacía muuuuucho que no pasaba por aquí, pero muchas noches me duermo intentando escribir. Que sí, que duermo bien, pero cuando acaba el día estoy agotada. En fin, me voy que ya me reclaman. A ver si consigo publicar un par de post que tengo pendientes antes de que acabe el año.

Fiesta del sábado noche

Aquí estamos, a las 2 y pico de la madrugada viendo CSI. No, la peque no tiene la culpa. Hoy se está resistiendo un poco a dormirse, pero no nos tiene despiertos. Es que hoy hemos tenido visita. ¡Un ratón se ha paseado por nuestro cuarto! Al pasar por encima de un papel ha hecho ruido y al encender la linterna del móvil lo he visto. Y Roxu me ha tomado por loca cuando se lo he dicho. Que no había ratón, que me estaba volviendo loca. Al final tenía yo razón. Tras desmontar una caja en la que se había colado, ha salido volando por la ventana. Hoy dormiré más tranquila.

Y lo peor es que me estaba volviendo loca de verdad, porque yo creo que anoche ya andaba por aquí pegando vueltas y lo oí un par de veces. Pero claro, al no verlo no lo podía asegurar. De hecho, no sabía si había sido mi imaginación mientras dormía o realmente lo había oído. Bueno, mentalmente sigo estable, es un consuelo. 

En fin, ahora que la peque ya ha decidido dormiste, voy a ver si consigo dormir yo. Y mañana por fin podré quitarme el calor en la piscina. ¡Bien!

Primer cumplemes de la peque

Nada, que no hay manera. Me faltan horas al cabo del día para hacerlo todo. Pero bueno, supongo que será cuestión de coger una rutina y que la peque me de un respirito de vez en cuando. 

Antes de empezar con lo de hoy, os cuento lo que me quedó pendiente en el post anterior. Le puse boca abajo, y es que  hasta el día anterior hacía casi un año que no me ponía en esa postura. Al principio por miedo, y luego ya porque era imposible con el tripón que gastaba. Como lo echaba tanto de menos, me puse boca abajo en la cama para recordar aquellos días en los que mi tripa no estaba “arrugada” como dice Miniroxu y me quedé dormida al segundo. Vaya dos horas de siesta me metí entre pecho y espalda. He de decir que sigo sin hacerlo muy seguido debido a la lactancia, pero bueno, un caprichito postural de vez en cuando me lo puedo permitir.

Y ahora la peque. Está enorme, un kilazo ha engordado desde que salió (yo preocupada por si la teta no le alimentaba lo suficiente) y cada día más bonita. Y no es porque sea su madre, que su abuela también lo dice. Aunque no sean opiniones imparciales las nuestras, hay mucha gente que coincide con nosotras. La niña es bonita, y con determinada ropa parece una muñeca. Si no fuera por las entradas que tiene en el pelo, vamos, de anuncio. Que pelo lo que se dice pelo, tiene a parches. Un mechoncillo en el centro de la cabeza y el cogote, el resto es una pelusilla fina que espero que en su momento se vuelva melena. 

En cuanto a mi, ya estoy prácticamente recuperada, los dolores se han ido y ahora solo queda una pequeña molestia cuando la fiera me patea la barriga. La lactancia ya es mucho más llevadera (benditas pezoneras, que 10€ más bien invertidos) y ya no necesito armarme de valor cada vez que la peque necesita comer. Porque hasta que no tuve las grietas en pleno apogeo (la virgen lo que llegan a doler) no descubrí que si duele el pezón tiene un dolor reflejo en el homoplato, así que haceros una idea de como llevaba la espalda. Menos mal que hoy por fin pude ir a la masajista. Ahora estoy como si me hubieran dado una paliza, pero en breve estaré mucho mejor.

Bueno, ya está acabando, así que voy a aprovechar para dormir otro rato hasta que vuelva a pedir dentro de unas horas. Con suerte, hasta por la mañana.

Boca abajo

Aquí estoy, en la cama intentando echar una siesta (bueno, intentaba hasta que el teléfono se ha puesto a sonar) pendiente de la peque que en cualquier momento abre un ojo y reclama teta. Se pasa gran parte del día enganchada. Me siento un brick de leche con patas. Pero me encanta. Quitando esos primeros 2-3 segundos cuando se agarra en los que veo las estrellas y se me arruga hasta el ombligo, luego va todo de perlas. Que eso nadie me lo dijo, que las 2 primeras semanas hasta el más leve roce de ropa sería como pasarme papel de lija del 15 una y otra vez. Menos mal que la cosa ya va mejorando. 

Siempre te cuentan los “percances” que se pueden sufrir con la lactancia, que si mastitis, dolorcillos varios… Pero que me iba a pasar dos semanas respirando hondo cada vez que la peque se acerca aunque sea por error a la teta… eso no. Hasta hace un par de días le temía más a ella que ha pillarme un dedo con una portazo o patear la esquina de la cama descalza con todas mis ganas. Pero al fin parece que empieza a recuperarse todo y está dejando de doler tanto. 

La peque crece y crece por días, y en 8 días ha aumentado casi 400 gramos. Vamos, que está bien alimentada. Ya puede estarlo, que me tiene escurrida. En cuanto al sueño, no tengo queja alguna. Una noche normal me despierta una vez para comer, y una noche “movidita” dos. 

En fin, ya seguiré contando que la peque ya se ha despertado y me reclama. Ya os contaré a qué viene lo de boca abajo.

¡Bienvenida!

Bueno, aquí me tenéis escribiendo con una mano en la toma de las 4 de la mañana haciendo un esfuerzo por no dormirme en el sofá con la niña en brazos. ¡Si, ya estamos en casa con la peque! Os presento a nuestro bomboncito.


Nació el día 15 con sus 3,2 kilos y 50 cm tras varias horas ingresada y una cesárea finalmente. Y he de decir que se nos cae la baba a todos con ella. 

Bueno, hoy esta entrada cortita para presentarla y otro día ya os contaré más, que con la cicatriz dando guerra para dormir la verdad es que me cuesta descansar como en debido. La peque es una bendita que ni se queja ni da guerra. Vamos, yo firmaba para que se quedará así. Ala, a ver si encuentro otra vez la postura en la que no me tire nada…

A la espera

Madre mía, 21 días que no escribía ya… Si es que no puedo ni con mi alma. Entre el cansancio y que no duermo bien por las noches, se me hace casi imposible escribir a la hora que lo hacía habitualmente. Y es que me levanto tropecientas veces por la noche, otras tantas que algo me duele o molesta… Tengo que elegir entre tener algo parecido a unos tobillos (juro que yo los tenía hace un par de semanas) o dolor de cadera toda la noche. Porque ahora mismo tengo un trozo de carne hinchado entre lo que viene siendo la pantorrilla y el pie. Así, todo una pieza en bloque. ¡Si ya hasta me cuesta ponerme las chanclas de plástico! Y claro, de noche si tengo que poner los pies en alto (os recuerdo que sólo puedo dormir de lado) acabo con un dolor de cadera que me despierta cada dos por tres.

Por el resto… bueno, en el último mes he engordado un poco más de la cuenta (¡ahora os cuento lo de la matrona!) y me siento que las rodillas se me van a partir en cualquier momento. En total ya van 15 kilos (4 largos el último mes), aunque yo confío en no coger más en lo que me queda. Lo que hace la vida tranquila y el no trabajar fuera de casa…

Con el cansancio me olvidé de contar que me han cambiado la matrona. Ahora que la otra empezaba a no echarme la bronca, la cambian. Eso sí, esta me gusta bastante más. Vio ayer lo de los 4 kilos y pico y me riñó, pero lo dijo de tal manera que no sentaba mal. Es una pena que sólo haya llegado a la última visita. A partir de ahora la veré en las clases y cuando ya tenga a la fiera en brazos. Qué poquito falta, Dios mío. Cada vez que miro el calendario me pongo más nerviosa. Justo este mes ha sido de hospitales y médicos y cada vez que veo marcado en rojo el 22 de este mes, tiemblo. Por cierto, la porra se abre para ver quien acierta el día en que va a nacer. Roxu dice que el 16. Quien se anime, que lo deje en un comentario.

Y es que no es para menos, voy a clase de preparación al parto los jueves, y todas las que estaban cuando yo empecé ya han tenido a sus peques. Ahora mismo creo que soy la “veterana” del grupo. ¿Y si soy la siguiente? En cuestión de un par de semanas la mayoría ya los ha tenido. Y yo tengo unas ganas tremendas de verla por fin, estos dos “sustos” han hecho que tenga todavía más ganas si cabe. Pero todavía es pronto, que venga cuando tenga que venir y listo.

En fin, hasta ese momento seguiré yendo a la piscina a quitarme el calor por las tardes y notando como cada vez son más bestias las patadas que me da en las costillas. Va a salir igual de bruta que su madre…