Llegan los refuerzos

Hoy ha entrado otra chica “nueva”. Otra que ya estuvo el verano pasado y este va a venir de refuerzo para los domingos. Si soy sincera, no sé ni como trabaja. Como estoy “abonada” a la cocina, poco salgo de ella. Con lo poco que me gusta y ahí estoy metida gran parte del turno de trabajo. Prefiero el office. Es más duro, pero por lo menos se puede salir a la calle y no te mueres de calor continuamente. Y lo ideal es que pudiéramos cambiar de puesto de vez en cuando, pero claro, la cocina sería un desastre, ya os lo digo yo. Ya hay veces que con nosotras va de culo…

Temo los días en que la veterana tiene libre. Esos días me como la cocina sin ayuda. Y ser tan imprescindible no es bueno, ni para la veterana ni para mí. Eso implica que hasta el invierno no vamos a librar en fin de semana ni pidiéndolo de rodillas. De hecho, desde que entré en la tienda he trabajado todos los domingos doblando (mañana y tarde) por lo tanto no piso el Campo desde entonces. Espero que por lo menos el mes que viene que llega familia al Pueblo me den alguna mañana de domingo libre.

Y como segundo punto del día, hoy he roto mis gafas. Al entrar en el congelador (una de las 15 veces que he tenido que ir esta mañana) se me ha caído una caja de alitas de pollo llena en la cara. Lo sé,soy una patosa. Lo malo es que no podía hacer nada hasta que no llegara a casa, así que ahí me tenéis medio turno achinando los ojos para ver los tickets, y mirar de lejos era marearme a base de bien. Ha sido mala pata. De normal llevo lentillas, no sabéis lo complicado que resulta limpiar unas gafas llenas de dedazos de grasa con guantes grasientos y un poquito de papel. Pero las que llevaba anoche ya estaban para jubilar hace un par de semanas. Pensando que tenía otro par en casa, las tiré. Muy inteligente por mi parte tirarlas sin mirarlo primero. Así que esta tarde he apañado las gafas para que no me doliera al ponérmelas (se me han roto por el centro, la patita que las sujeta a la nariz) y me he pasado todo el turno con las gafas torcidas. Mañana me va a tocar llevarlas a arreglar sí o sí.

En fin, que estas cosas siempre pasan en fin de semana, cuando no puedes hacer nada para apañar la situación. Menos mal que ha sido un domingo tranquilo dentro de lo que cabe. Lo más parecido a un día libre que tendré en mes y pico como poco. Ya tendré tiempo de descansar en invierno (aunque ojalá no fuera así). Lunes, allá vamos…

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Un comentario en “Llegan los refuerzos

  1. Como tú muy bien has dicho no es bueno ser tan imprescindible porque si no después cada vez te exigen mas y lo dan por hecho aunque también te digo que eso no se puede evitar te lo digo por propia experiencia.
    Vaya putada lo de las gafas!! Espero que las puedas arreglar pronto y cuando vayas a arreglarlas cómprate las lentillas.
    Como sigas así te vas a quedar en los huesos!! Cuídate!!
    Besitos y feliz martes!!

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