Salvaje

Hace mucho tiempo alguien tuvo la idea de plantar una ramita de una planta en una de las vallas de El Campo para que tapara un poco la vista de los curiosos que pasaban por allí. Era pequeña así que nadie le prestó más atención que regarla de vez en cuando. Hasta hace un par de semanas. Aquella tímida ramita se había convertido en un matojo espeso y oscuro que se había tragado la valla literalmente.

Imaginaros, más o menos 7 metros de largo, 3 de alto y 2 de ancho (uno por cada lado de la valla) lleno de ramitas secas y alguna que otra hoja suelta. Bonito lo que se dice bonito no era, y había pasado hacía mucho el punto de “todavía se puede domar y que no quede demasiado feo”. Pues bien, hace un par de semanas decidimos quitarlo. Se estaba comiendo parte del parking y temíamos que un día de estos se tragara la caseta del baño.

Probamos con todo lo que teníamos a mano para quitarlo. Con tijeras de podar, una motosierra (que salió algo perjudicada) y lo último fue una radial (una sierra de disco). Mano de santo, se lo comía todo que daba gusto. El matojo lo estábamos cortando de nuestro lado que era al que tenemos acceso. Pero… ¿y el del vecino? Pues hoy después de 3 fines de semana cortando (y sin haber terminado del todo) pasó lo que tenía que pasar. Nuestro lado ha quedado limpio pero el otro lado del matojo cayó tal cual al suelo en una sola pieza.

¡A ver cómo se pasa por encima de una valla de metro y medio semejante maraña de matorral! Al final mi padre ha tenido que saltar para empujarlo desde en otro lado mientras mi madre y yo tirábamos. Y lo hemos conseguido. Ahora tenemos una bola fea y seca de matojos del tamaño de un todoterreno grande plantada en medio del parking. Alguien ha susurrado por ahí que una cerilla y listo, pero yo voto por hacernos un nido a tamaño gigante. Lo que sí que pienso hacer la semana que viene (que nos está esperando allí, en la entrada) es rodarla como los matojos de las pelis del oeste aunque sea un par de metros.

Al final lo quemaremos poco a poco en un bidón vacío que tenemos. Sólo espero que nadie más pierda las cejas por acercarse demasiado. Y encendamos una vela (no muy cerca del matojo de momento) por la pobre radial, que prestando servicio ha sufrido un percance que le ha dejado sin un trozo de cable. Esperemos que el fin de semana que viene ya esté mejor y pueda volver al trabajo, que la necesitamos para terminar la faena.

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4 comentarios en “Salvaje

  1. Creo que me e perdido un poco. Esto que os a pasado donde es ¿en tu campo? Y si es en tu campo (que no me cuadra mucho) ¿como es que hay parking? Y otra pregunta, si no es en tu campo y es en tu casa ¿donde estaba el parking? Porque la ultima vez que fui a tu casa no había.

  2. Ésta historia del matojo la he empezado por el final jajaja!! Es decir, viendo la foto en el otro post después de cortado y yá se cual ha sido su destino jajaja!!
    Besitos!!

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