Mi primer trabajito

Sé que estáis deseando que os cuente sobre mi incursión en el mundo laboral por breve que haya sido. Y es que esas dos horas que he pasado en la cocina del restaurante han sido geniales. Para empezar, ha sido tal y como predije. Todo un batiburrillo de idiomas. Entre los que estábamos allí, han habido palabras en alemán (si, yo también he dicho alguna), en italiano, en español y alguna suelta en inglés. Viva la variedad.

El trabajo ha sido sencillo, preparar algunos ingredientes, ensaladas (hay que ver lo que gusta por aquí la mixta de toda la vida) y fregar sartenes. Pero ha estado bien. He tenido cosas para hacer desde las 5 que he llegado hasta las 7 y algo que mi novio ha venido a hacerme el relevo. Quitando el problemilla lingüístico con algunas cosas (los nombres de algunos ingredientes no los sabía mas que en español) me ha sentado genial volver a verme trabajando después de tanto tiempo. Iba con un poco de miedo por si no daba la talla, pero creo que lo he llevado bien. De verdad que necesitaba algo así.

Ha habido mucho ajetreo, los domingos son los días fuertes. Pero algo tenía que darle el toque cómico a la tarde, por supuesto. Cuando llevaba más o menos una hora allí, ha venido la mujer del pizzero. Ella con los peques. Los peques ni se han fijado en que yo estaba allí, pero la mujer sí. Me he girado (yo estaba fregando) y la he saludado. Sólo os voy a decir que si las miradas mataran, yo no habría vuelto a casa hoy. Me ha mirado como si yo fuera una intrusa allí. No exageraba ayer el pizzero cuando quería que la conociera antes de ir hoy.

Si hubiera ido con ropa “inadecuada”, pues lo hubiera llegado a entender. Pero he ido con una camiseta de cuello alto y manga corta, vaqueros y las deportivas más cutres que tengo (las que uso para ir por el camping o a trabajar si se da la ocasión). Todo adornado con un moño para que el pelo lo moleste. Vamos, que no iba de pasarela. Pero a la señora le ha sentado mal que yo estuviera allí. Y por lo visto le ha echado la bronca al marido antes de irse. Luego me enteraré de todo lo que ha pasado.

En general ha sido una buena tarde, pero ya no tengo ninguna duda de que no voy a volver a la pizzería si no es como cliente. Espero que no tarde una eternidad en repetirse. Por cierto, la ciática no ha hecho aparición, así que quitando un ligero dolor de espalda, voy bien.

Y como lo prometido es deuda, aquí os dejo la foto que lleváis esperando una semana. Es de ayer, pero al final me olvidé de subirla. Si tengo que esperar a que haga sol y tenga fotógrafo, podían haber pasado meses. Al sol se ve más rojo. Me la hice en mi terraza. Esas son las vistas que tengo desde la cocina. Y una última cosa. El tinte que elegí no me gusta. No es tan bueno como el que me puse en España hace casi un año y la parte que llevaba “natural” de hace un año, se ha quedado más oscura que el resto. ¡Esta soy yo cuando me peino!

pelazo

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30 comentarios en “Mi primer trabajito

  1. Yá sabía yo que te iría genial!!
    Pero qué mala suerte con lo de la mujer del pizzero hija!! Qué mosca le habrá picado?
    Es una pena porque después de ésa reacción como tú dices de la única manera que vas a volver a la pizzería es como cliente aunque espero que no sea así y sólo haya sido que la mujer ha tenido un mal día.
    Qué largo tienes el pelo!! Cuando vengas a España de visita vas a tener que llevarte un cargamento de tintes(junto con el cargamento de tomate frito jajaja!!) para poder teñírtelo allí y que te quede el color uniforme de todas maneras no te ha quedado tan mal y por lo menos no se te ven raíces.
    Imagínate que te has hecho las mechas californianas pero con tinte rojo jajaja!!
    Tiene su mérito desde luego cortarte,teñirte y peinarte el pelo tú sola.
    Besitos y feliz inicio de semana.
    Y besitos también para tu seguidora nº1

    • Por desgracia, no creo que fuera un mal día, creo que la señora no me quiere allí y punto. Y todo por celos. Pero es lo que hay, y no creo que la señora vaya a cambiar.
      Por algo llevo 5 años sin pisar una peluquería. Si nadie me lo corta más de la cuenta, ¡hasta crece y todo! Creo que será más fácil si cambio de color o me lo dejo natural. Pero con lo oscuro que lo tengo y lo blanca que soy, o parezco enferma o una bruja, depende del día. A mí en realidad no me molesta llevar el pelo multicolor, lo que me molesta es que el tinte no es lo que yo esperaba. Así que ya veremos para la próxima dentro de unos meses.

      • Que pena!! Es que los celos son muy malos.
        A mí me corta el pelo mi prima y estoy pendiente para que no se le vaya la mano con la tijera jajaja!!
        El rojo cuesta mucho trabajo de quitar así es que no te vá a ser tan fácil y te espera un proceso largo aunque como a ti no te molesta…

      • Ya ves, pero bueno, es lo que hay.
        Las primas “peluqueras” suelen ser o muy buenas o muy malas. Si te corta justo lo que tú querías, es de las muy buenas.
        En cuanto al color, no pensaba cambiarlo drásticamente. Sólo un par de tonos para que no sea demasiado distinto. Una cosa es llevar el pelo multitono y otra muy diferente llevar un catálogo de tintes encima. Aunque pensándolo bien, sería original…

  2. Seguro que a esa pizzeria no vuelves a trabajar. Lo de esa señora eran puros celos. Y la foto me gusta, pero tu pelo con su rizado natural es una pasada. Otra con tu pelo rizado, por favor.

  3. Estas preciosa.
    Y tu pelo precioso como siempre, tengas el look que tengas, todo te queda genial.
    Hoy no puedo dedicarte muchas palabras …¿te acuerdas, Nico-Madrid-mudanza…??
    Sí, estoy de los nervios, no he dormido nada, tengo jaqueca y mucho estres; o me lo hago yo…no se. También como a ti, vamos a desearle que le vaya bien y tenga esa suerte que el se merece.
    Te mando un besito de chocolate

    • Gracias, mi trabajo me cuesta. Aunque he de decir que no siempre voy así. Soy de las que se peina cuando se aburre. Son muchos más días los que llevo un moño o una trenza (aunque el moño empiezo a descartarlo, pesa mucho y acaba doliendo).
      Cierto, hoy se mudaba Nico. ¿Cómo lo lleváis? Sigo esperando a que te lances y nos cuentes tus historias. Así que cuando quieras nos ponemos a ello. Yo también le deseo todo lo mejor. Espero que tenga mucha suerte en sus planes.
      Desde aquí os mando otro besote a vosotros, de chocolate o de lo que más os guste.

    • Y lo que me queda con el pelo. Mientras me lo pueda arreglar sola, que crezca. Cuando ya no me lleguen los brazos para peinarme, entonces será el momento de empezar a cortarlo de verdad para mantenerlo.
      Espero que sea una señal de que me espera algo más de trabajo. Estoy impaciente, y para que negarlo, mi cuerpo necesita trabajar. Si supiera mejor el idioma, ya se habrían enterado…

  4. Felicidades por el trabajito, que la diversidad tiene su sabor y si es una cociona pues hasta mejor! Por lo de pelo, estaba pensando que te debes haber pasado horas de horas poniéndote el tinte y para alisarte pues otras horas más! Qué bárbara! Qué paciencia!

    Enhorabuena por todo! Saludos desde Budapest!

  5. Felicidades por el trabajo! Ya habia ganas eh? 🙂
    Menuda melena que tienes, yo la tenia un poco mas corta y ayer me dio nosequé y me pegué tijeretazo, más de un plamo de pelo a la basura. Y ahora te veo a tí y casi me arrepiento..
    No pillo mucho qué tiene contra tí la mujer del pizzero.. Pero da igual tu pasa y el mal rollo que se lo quede ella si es así de amargada.

    • ¡Gracias! Ha sido breve, pero agradecido. La señora es celosa por naturaleza, y yo era la única mujer trabajando allí ayer. No quiere mujeres en el negocio. Por mucho que yo haya ido de trapillo a trabajar, no le ha hecho gracia.
      A mí ya me ha pasado varias veces de cansarme del pelo y cortármelo a lo chico. Esta vez estoy superando mi record. Porque el día que me dé el puntazo, no me dejo más de 10 cm de pelo seguro. Eso sí, me guardo lo que me corte para hacerme extensiones.

    • ¡Bienvenida! Yo intento contaros las cosas tal cual me pasan, porque no es lo mismo que te hagan un resumen impersonal de algo a que alguien te cuente la experiencia. Yo me estoy leyendo el tuyo, y prometo comentar nada más lo termine (que yo soy así, me lo tengo que leer entero).
      Sería feliz con unas horas a la semana, pero bueno, ya llegará. Hasta entonces, aprovecharé las oportunidades que me salgan.
      ¡Gracias por leerme y comentar!
      Y un besote desde Alemania.

  6. ¡Qué melena espectacular!
    Yo a veces también he generado odios / antipatías instantáneas y es algo inexplicable, sobre todo cuando no has hecho nada, ni has abierto la boca. Con lo cual, estoy segura de que el problema está en el odiador.En el caso de la pizzera, estará insegura,se sentirá fea, en fin,celos celos celos

    • ¡Gracias!
      Tienes toda la razón. Cuando un odio es infundado, la culpa es de quien odia. Yo ni siquiera había pisado la cocina y esa mujer ya estaba con los celos porque yo fuera al día siguiente. Hombre, un poco cara de bulldog sí que tenía. Aunque no sé si es su cara natural o simplemente cuando mira mal se le pone esa cara. En fin, ella misma.

  7. Una melena realmente preciosa. Y si normalmente lo llevas rizado, el tono más oscuro ni se notará. En cuanto el trabajo en la pizzería, lo importante era estrenarse, y tú ya lo has hecho, así que ¡enhorabuena! Y la mujer del pizzero, dos faenas tiene, jajaja

    • ¡Gracias! La verdad es que no se nota, pero si me lo plancho, ya ves el resultado. Y al sol todavía se nota más. Pero bueno, tampoco es que me moleste.
      Lo del trabajo, una pena que sólo fuera un día. Me hubiera gustado ir de vez en cuando. Y la mujer del pizzero… tela con ella.

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